El imperio inka

España, y los envío a la capital virreinal, la ciudad de los Reyes (Nowack & Julien, 1999). Fue afortunado para ellos que entre los españoles surgiera oposición categórica a las abusivas políticas de Toledo y que nunca se efectuase este exilio mexicano, por lo cual pudieron retornar a salvo a la antigua capital incaica. Como lo desvela este suceso, los nobles incas, aun integrados al régimen colonial, siempre tuvieron dificultades para asegurar su sitio en la sociedad colonial. La autoridad y supremacía solo radicaban en su poder, usualmente latente, para unificar a la población indígena de Cuzco, y en la creación y mantenimiento del electorado de los veinticuatro nobles incas.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx