El imperio inka

p. 26). Las semillas de espingo están presentes en el arte moche y en el de las culturas posteriores de la costa norte del Perú (Donnan, 1976). Considerando los diversos y valiosos recursos, tanto tangibles como intangibles, de la región de los chachapoya, es comprensible que los incas quisieran obtener control total del área y de sus instalaciones. Afirmaban que su padre, el Sol, protegía al ganado y la agricultura, y adoraban y trabajaban para él. Creían, además, que su hijo, el inca, les traería múltiples beneficios. Los grupos locales, sin embargo, buscaban protección en sus propios curacas y ancestros cuando no eran monitoreados por un representante incaico. La población debía trabajar para el inca y participar de las ceremonias y rituales

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