El imperio inka

grupos étnicos e intensificación minera y agropastoril (Williams & D’Altroy, 1998; Hyslop, 1984; Raffino, 1983). Una estrategia recurrente en los Andes del sur, y que se repite en el NOA, es el hecho de que el Estado inca construyó sus asentamientos tanto en lugares donde estaba presente la población local como en zonas vacías. Esta situación sugeriría la propensión a confeccionar su gobierno en relación con las situaciones locales en el contexto de un diseño a gran escala y en ciertos nodos específicamente, como el norte de la quebrada de Humahuaca, norte del valle Calchaquí, valle de Lerma, valles templados de Jujuy y de Santa María o Yocavil, Hualfín y Abaucán (figura 19.2). Como ya hemos planteado en otras oportunidades, la ocupación inca

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