El imperio inka
Los casos de Samaipata y Cuzcotoro prueban que es posible rastrear y confirmar con evidencia arqueológica las ocupaciones e invasiones conocidas. Aun así, no se debe olvidar la naturaleza distintiva de la data histórica y arqueológica (ver capítulos por Smit y Bauer, Covey y Hayashida). Los cambios sociales, religiosos, económicos o políticos históricamente registrados no afectan inmediatamente toda la cultura material que puede ser detectada arqueológicamente o viceversa; un cambio acelerado en la cultura material no necesariamente implica una reorganización simultánea de la vida social, religiosa, económica o política (ver Braudel, 1980, pp. 25-54, 64, 82). Esto a veces sucede particularmente en momentos especialmente
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