El imperio inka

formando con la gente una macrocategoría de «seres vivientes»» (Murra, 1983, p. 81). Esta relación especial entre humanos y camélidos se mantiene entre los pastores actuales, quienes ornamentan sus animales, les dan nombres propios y les hablan con el afecto que merece cualquier otro miembro de la familia.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx