El imperio inka

comunican este sector con los valles altos donde se ubican los campos y las áreas de pastoreo asociadas a ellos (como Cerro Negro en Coctaca [Adris, 2011]). L LAMAS Y ALPACAS EN LA VIDA RELIGIOSA En el mundo andino prehispánico los camélidos no eran solo ganado; se consideraban personas y, en tal sentido, miembros de la sociedad. Entre los pastores, las llamas formaban parte de la unidad doméstica (Matos, 1994, p. 240). El inca cantaba con su «llama roja» en ciertas fiestas (figura 16.12) y andaba en compañía de una napa (llama blanca) a quien vestía con aros de oro y camiseta roja (Murra, 1978). Los camélidos se registraban inmediatamente a continuación de hombres y mujeres en los quipus, «como

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