El imperio inka

hoy en día, y aunque tenían prejuicios contra los testigos indígenas, todavía vale la pena revisarlos debido al amplio conocimiento que sus autores tenían del contexto político y eclesiástico de España y América (Gómez Canedo, 1961; Porras, 1962; Vargas Ugarte, 1952). Hacia fines del siglo XX, una corriente más sofisticada comenzó a ver las «crónicas» no como un material en crudo que debería ser ordenado y clasificado en categorías cualitativas, sino como voces dentro de una conversación social mayor: discursos del renacimiento y del barroco en el contexto de la América indígena (Araníbar, 1963; Pease, 1988; Rowe, 1965; Bravo Guerreira & González Pujana, 1992). Las mentalidades de los cronistas al explicar la religión, políticas

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx