El imperio inka

extrema. Así lo sugiere la posición hiperflectada de su cuerpo, con las piernas sujetadas con sogas como si se intentase facilitar su transporte, además del hecho de que sus brazos caigan laxamente a ambos lados del torso (véase Ceruti, 2003). Recientes estudios de laboratorio mediante hisopado bucal han demostrado la presencia de sangre en los labios del niño. Dicha evidencia fue interpretada por la investigadora norteamericana como indicadora de una supuesta lesión interna en el cuerpo del niño, producto de la violencia del rito sacrificial, tal como lo explicara en el marco de un documental televisivo. Sin embargo, no se han advertido indicios de lesiones traumáticas en los estudios radiológicos del niño, considerando además que estas serían contrarias a las

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx