El imperio inka

que este fuera el centro principal del gobierno caranqui (Bray & Echeverría, 2014, 2015). Desde hace mucho se sabía de la presencia incaica en la zona gracias a la preservación de dos muros con nichos de construcción pirca (piedras sin tallar [piedras de campo comunes] fijadas en barro), ubicados en una propiedad privada cerca al centro del pueblo (Bedoya, 1979). Los muros inmediatamente al este de la iglesia parroquial, que se dice también fue construida sobre una estructura incaica (Bedoya 1979, p. 152), forman parte de un gran recinto incaico que tenía por lo menos 40x60 metros. En 2006, durante investigaciones exploratorias en el lote inmediatamente al noreste del gran recinto, se descubrió una elegante estructura semisubterránea que ha sido interpretada como un templo de agua incaico (Bray & Echeverría 2009, 2014; Bray, 2013). Excavaciones posteriores en los años siguientes han revelado una serie de estructuras, cimientos, canales empedrados y muros incaicos asociados con estas características centrales y que ocupan un área de aproximadamente tres hectáreas (Bray & Echeverría, 2010, 2011). Estos elementos arquitectónicos abarcan el núcleo del sitio de Inca-Carangue y parecen ubicarse bastante cerca al centro del actual pueblo de Caranqui (Bray & Echeverría, 2010, 2011, 2014). El templo de agua semisubterráneo, que tiene 10x16 metros de tamaño y exhibe impresionantes canales finamente tallados, caños y drenajes, se trata indudablemente del estanque mencionado por Cieza (figura 22.6). El flujo de agua tanto hacia y desde esta estructura claramente fue importante para las actividades rituales que allí se realizaron, como también lo fue el probable movimiento de personas hacia y desde este espacio vía las entradas escalonadas ubicadas en cada una de las cuatro esquinas (Bray, 2013). La excavación de esta estructura reveló dos episodios independientes de construcción de pisos, con estilos distintos de lajas finamente talladas y ajustadas. El piso inferior está hecho de adoquines cuadrados de mayor tamaño, mientras que la parte superior de piedras poligonales más pequeñas (figura 22.7). En el sitio también se documentaron dos tipos distintos de canales que, en algunos casos, se encontraban en paralelos exactos entre sí. Todo esto sugiere que el sitio pudo haber sido por lo menos parcialmente remodelado en algún momento de su corta historia (Bray & Echeverría, 2011, 2014). 830

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