aproximadamente a 20 kilómetros al norte de Latacunga y 20 kilómetros al suroeste del impresionante volcán Cotopaxi. Hoy una aletargada aldea, el sitio de Mulahaló fue descrito por Cieza (1995[1553], p. 133) como uno que incluía alojamientos para el inca y sus capitanes cuando atravesaban la zona, así como un gran número de almacenes para los abastecimientos del ejército imperial. Si bien el pueblo de Mulahaló no muestra estructuras incaicas, la evidencia toponímica y arqueológica sugiere que probablemente formaba un complejo único o unidad administrativa con la Hacienda San Agustín de Callo, ubicada seis kilómetros hacia el norte (Bray, 2006; Carrera, 1981). En San Agustín, se han conservado y continúan en uso diversos edificios incaicos de mampostería de piedra tallada de alta calidad, organizados según una configuración kancha (recinto rectangular que contiene tres o más edificios rectangulares ubicados de manera simétrica alrededor de un patio central; ver Nair y Protzen, en este libro) de tamaño mediano. Este sitio imperial fue descrito por varios viajeros posteriores a Cieza (ver Humboldt, 1969[1803]; Juan & Ulloa, 1748) y ha sido objeto de excavaciones periódicas en la última década, aunque estas, interesantemente, no han producido objetos incas (Brown, 2001; Vásquez, 2005). 828
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