El imperio inka

SOBRE LAS MONTAÑAS, HACIA LA CEJA DE SELVA: ESTRATEGIAS E IMPACTO DE LOS INCAS EN LA REGIÓN CHACHAPOYAS Inge Schjellerup INTRODUCCIÓN A pesar de la cantidad de restos arqueológicos que existen en el área, como arquitectura monumental, sistemas de terrazas, redes de carreteras y una diversidad de tumbas que abarcan desde el Horizonte Medio Tardío (8001000 d.C.) hasta el Horizonte Tardío (1400-1532 d.C.), el noreste de Perú ha sido por lo general excluido de la mayoría de los estudios andinos. El accidentado terreno montañoso de la ceja de selva (también conocida como ceja de montaña o selva alta, ubicada en la escarpa oriental de los Andes, y en contraposición a la selva baja, también conocida simplemente como selva) y el clima lluvioso hacen que solo unos pocos valles y zonas más pequeñas sean aptos para el cultivo. Durante el siglo pasado, sin embargo, las actividades humanas como la limpieza de campos para fines agrícolas y la ganadería han afectado profundamente la región y han transformado el ambiente de un bosque denso a un paisaje más abierto con bosques aislados y profundas erosiones; es por esto que muchos de los asentamientos prehistóricos hoy se encuentran descubiertos y han revelado una notable y llamativa presencia incaica en las provincias de Chachapoyas y la vecina Huallaga. La investigación arqueológica ha demostrado cómo, después de invadir la región alrededor de 1470, los incas transformaron el espacio ambiental en un paisaje cultural con estructuras imperiales, ceremoniales y públicas, e invirtieron en terrazas que permitieran una intensificación agrícola. 776

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