El imperio inka

activamente en la planificación de ciudades y en la decisión de trazos urbanos y que estas funciones eran prerrogativas de la élite» (Morris & Covey, 2003, p. 134). Indudablemente se hace presente el tema ideológico en la reproducción de los esquemas imperiales, que en gran parte incluían la administración y las estructuras y barrios dedicados a ella (ver también Niles, 1999, pp. 121-207 y Niles & Batson, 2007, pp. 185-221; véase Niles en este libro) y que prácticamente se reflejan en Inkallajta y, por qué no, en toda la zona. Veamos rápidamente los diversos componentes de Inkallajta que dan cuenta de la repetición de los patrones incas (véase Nair y Protzen en este libro) y sus funciones a partir de los sectores excavados (fig. 18.3). En general, podemos decir que las estructuras que se encuentran en la parte más central del sitio pueden responder a un uso público. Contamos con la estructura de repetición por excelencia del patrón inca: la Kallanka (ver figs. 18.2a y 18.3) que, en el caso de la magnitud de la de Inkallajta, junto con el muro escalonado de la cima del sitio, representa una de las obras más notables de todo el complejo. Recuerda al Templo de Wiracocha en San Pedro de Raqchi y con seguridad también tuvo mucha importancia en las ceremonias, fiestas, representaciones teatrales e incluso fue lugar de intercambio, etcétera, sin olvidar que está íntimamente asociada a un elemento ritual como es el ushnu. La Estructura 36 (ver fig. 18.3) se encuentra en la misma categoría funcional pública y administrativa y repite un patrón inca presente en varios sitios, denominado estructuras uniespaciales (Zecenarro, 2001). 665

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