símbolos de los incas cuyo origen estaba en Pacaritambo y este complejo simbólico significaba que el gobernante inca era considerado el hijo del Sol (su padre) y la Luna (su madre), y que Venus era considerado su hermano (y, en otros contextos, su hijo; ver Pärssinen, 1992, pp. 181-187). El segundo «escudo de armas» incaico incluía (1) un pájaro, (2) un jaguar y una palmera de chonta, (3) la masca paycha (una insignia de autoridad que el gobernante inca llevaba en la parte frontal de su tocado o casco), y (4) dos serpientes amaro de gran tamaño. Guamán Poma (1987[1615], pp. 83-85) afirma que los incas asociados con estos símbolos originalmente provenían del lago Titicaca y de Tiahuanaco, que aparecieron luego en Tambo Toco de Pacaritambo, y que finalmente ingresaron al Cuzco. Los parientes de los incas que habían permanecido en Collao recibían el nombre de pukina collas y eran considerados indignos pues no habían seguido a los otros al Cuzco. Como resultado, los pukina collas solo podían llevar en las orejas ornamentos textiles y no aquellos fabricados con metales preciosos, cargados con valor simbólico (ver también Pärssinen, 2013). Aquí mi objetivo no es solo analizar el valor histórico de estas afirmaciones sino enfatizar la conexión ideológica entre Cuzco y el área del Titicaca, incluyendo Tiahuanaco. En la iconografía tiahuanaco, los felinos, aves y serpientes están entre los símbolos más representados (Makowski, 2002). Guamán Poma menciona estos mismos símbolos asociados con los incas que provenían de la zona del lago Titicaca. En las cerámicas excavadas en Pariti, el lugar para el masca paycha en los cascos resulta evidente (figura 17.12). ¿Se trata simplemente de una coincidencia o estamos lidiando más bien con contactos preincaicos reales o, por el contrario, prototipos o fuentes de inspiración de los símbolos incaicos posteriores? Más aún, si bien muchas fuentes independientes mencionan a las serpientes entre los símbolos reales más importantes del inca (Pärssinen, 2013), se dice también que fueron dios principal de la Pukina (Bouysse-Cassagne & Bouysse, 1988, pp. 90-92; ver también La Grasserie, 1898, p. 13). Y, de hecho, las serpientes son también uno de los principales objetos de los cerámicos modelados de Pariti (Korpisaari & Pärssinen, 2005; Pärssinen, 2013) (figura 17.14). En general, cuando se trata de cerámica y arquitectura, las conexiones entre Cuzco y el Titicaca parecen ser tan fuertes que la hipótesis de que las influencias estilísticas se expandieron del área del lago Titicaca hasta Cuzco resulta tan evidente que amerita tomarse en serio (ver capítulos por Cerrón-Palomino y Shinoda). Estos hallazgos, en consecuencia, muestran 642
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