Asentamientos que combinaban la cría de camélidos con el tránsito caravanero debieron incluir áreas de vivienda diseñadas específicamente en función de estos usos. En el centro administrativo de Pumpu (Puna de Junín), algunos complejos arquitectónicos (kanchas), que integran lo que se interpreta como el sinchiwasi o barrio militar junto al qhapaq ñan, parecen relacionarse con el manejo de caravanas y el alojamiento de pastores. Uno de ellos consta de un gran corral —cuya función se verificó por la existencia de depósitos de guano— que podría albergar unas 500 llamas y en cuyo interior se encuentran nueve habitaciones y una colca, probablemente destinadas al alojamiento temporario de los encargados de los rebaños (Matos, 1994, pp. 239-240; confróntese Nair y Protzen en este volumen). En general, el patrón kancha —palabra quechua que significa patio, corral o cerco para encerrar ganado (Dadenbach-Salazar, 1990, p. 152)—, que tipifica el trazado de innumerables sitios inca en todo el imperio, responde al esquema funcional de la vivienda pastoril actual descrito anteriormente. Indudablemente, esta forma arquitectónica estuvo sujeta a innumerables funciones en diversos contextos, pero resulta claro que en muchos casos fue efectivamente usada para la carga y descarga de recuas. El tráfico caravanero estatal operaba a diferentes escalas espaciales. A nivel local, los viajes de corta (<1 jornada o 30 km) y media distancia (<4 592
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