aquella (Ceruti, 2003). En febrero de 1999 se llevó a cabo una campaña de rescate arqueológico en la cumbre del nevado de Quehuar, dirigida por Reinhard, Chávez y Ceruti, y que contó con la colaboración de estudiantes de arqueología peruanos y argentinos. De las excavaciones en el sitio de la cima, en el sector derrumbado por dinamita, se recuperó una pequeña estatuilla femenina de Spondylus y los restos del cuerpo dinamitado, correspondientes a miembros inferiores y cavidad abdominal (Reinhard & Ceruti, 2005). El volcán Llullaillaco (6739 m) alberga en su cumbre el sitio arqueológico de carácter ceremonial más elevado de todo el planeta. Se ubica en la provincia de Salta y Puna de Atacama. Durante las investigaciones codirigidas en el adoratorio de la cumbre en 1999, Reinhard y Ceruti descubrieron tres cuerpos congelados, pertenecientes a víctimas de sacrificios humanos de los incas (véase Reinhard & Ceruti, 2010). El niño del Llullaillaco, de unos 7 años de edad, estaba sentado sobre una túnica o uncu plegado, de color gris, y acompañado de elementos tales como dos pares de sandalias o ushutas, dos hondas o huaracas, un saquillo de piel de animal que contenía cabello, una bolsa tejida o chuspa engarzada con plumas blancas, dos estatuillas masculinas de valva de Spondylus y un aríbalo de cerámica. La joven del Llullaillaco, de aproximadamente quince 15 años al momento de su muerte, llevaba un tocado de plumas blancas. Estaba acompañada de un uncu o túnica masculino, un aríbalo, una vasija con pie, un jarrito con asa cinta, dos platos simples y dos ornitomorfos; seis chuspas, un conjunto de fajas arrolladas y una pequeña vincha; dos keros de madera en miniatura, un peine de espinas y una cuchara; trozos de charqui y una bolsita de piel de animal con faneras. Se recuperaron, asimismo, tres estatuillas femeninas: de oro la primera, de plata la segunda y de valva de spondylus la tercera. El cuerpo de una niña de seis años apareció dañado por la descarga de un rayo y rodeado de un aríbalo, una vasija con pie, dos ollitas de dos asas, un jarrito con asa cinta, seis platos, cinco bolsas o chuspa, mocasines de cuero, sandalias y una honda; dos keros y un peine de espinas, una bolsita de piel de animal con recortes de cabellos y cuatro estatuillas femeninas, una de oro, otra de plata y dos de Spondylus. También se recuperaron de la plataforma otros conjuntos de ofrendas, formados por agrupamientos de estatuillas masculinas, femeninas y de camélidos, de oro, plata y Spondylus y un pendiente de valva (fig. 15.11) (véase Ceruti, 2003 y 2015c). 533
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