1979; Rowe, 1978, 1992, 1997). Esta distorsión en los ejemplos preservados se debe principalmente a la aridez de la costa, que favorece la preservación de los textiles orgánicos. Entre los textiles de élite, aquellos que se han conservado incluyen una serie de prendas (enteras o en fragmentos) descubiertas en diferentes ubicaciones geográficas dentro del vasto Imperio incaico, que comparten diseños y composiciones comunes dentro de un formato consistente. Estos incluyen tanto prendas masculinas y femeninas, si bien las túnicas utilizadas por hombres se encuentran entre las más preservadas e identificables como hechas por manufactura inca. Las prendas de vestir femeninas, usualmente telas rectangulares sin costuras, a menudo con características de diseño menos distintivas, pueden ser más difíciles de identificar, especialmente cuando son descubiertas como fragmentos, lo que puede explicar que sean menos reconocibles entre los hallazgos arqueológicos. Descubrimientos de Capacochas y de las ofrendas de gran altura Los descubrimientos arqueológicos recientes en sitios ceremoniales construidos en altura (por encima de los 6000 msnm) en las cumbres montañosas de la región de Arequipa en el sur del Perú y en Salta, en el norte de Argentina, por Johann Reinhard y otros, iluminan nuevos aspectos al respecto (Reinhard & Ceruti, 2000, 2010). Esto es especialmente cierto pues muchos de los sitios de entierro en estos paisajes helados nos ofrecen hoy textiles extremadamente bien conservados tanto en el caso de prendas rituales utilizadas por individuos que habían sido parte de sacrificios humanos, como en el de prendas miniatura que sirvieron como ofrendas para figurinas vestidas hechas con piedras preciosas como oro y plata o conchas de spondylus (ver figura 11.6). El ritual del capacocha —una ceremonia sagrada incaica iniciada solo en tiempos de gran necesidad y que involucraba el sacrificio de adolescentes jóvenes en la flor de su vida en honor de Ylapa (el dios de la luz) y otros dioses que los incas creían que habitaban en los picos más altos de los Andes— fue narrado con gran detalle por los cronistas españoles66. Si bien se suele asociar con las cumbres andinas, resulta interesante que el mismo tipo y estilo de figurinas vestidas como las descubiertas en las cuevas funerarias en puntos elevados de la sierra también haya sido descubierto en sitios arqueológicos ubicados en la costa norte de Perú. Un ejemplo fue encontrado dentro de un muro de construcción en Túcume (ver Phipps, 395
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