El imperio inka

ARTE INCAICO Thomas B. F. Cummins INTRODUCCIÓN El arte incaico, a primera vista, parece enigmático y difícil de definir. ¿Cómo debemos mirar, apreciar y entender un objeto tan magnífico como la túnica incaica (uncu) de Dumbarton Oats (fig. 10.1)? ¿O las sólidas paredes no adornadas de la construcción incaica más sagrada, el Coricancha, el Templo del Sol en Cusco (fig. 10.2)? En la primera impresión, su exquisito diseño y trabajo manual suelen copar toda nuestra atención. Además de algunas figuras incaicas de piedra, oro y plata que han sobrevivido hasta hoy, hay poco que podamos relacionar con cualquier otra cosa que conozcamos. El realismo en cuanto mímesis o copia, el intento de utilizar formas pictóricas o escultóricas para crear imágenes que se parezcan a cosas en la naturaleza no es un principio predominante en la imaginación o producción creativa incaicas. Los incas crearon más bien un sofisticado y coherente cuerpo de arquitectura, cerámicas, metalurgia y textiles que dotó a los conceptos religiosos, políticos, históricos y sociales de los incas una presencia física y expresión visual, como exploraremos en este capítulo. 317

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