El imperio inka

En las terrazas octava y novena, ligeramente al Oeste del Norte del Muyu A (9.N) (fig. 8.8), hay dos rocas calcíficas irregulares denominadas pacha (palabra quechua para denominar tierra); cada una de ellas es denominada ñusta (princesa en quechua) por la población local. Alfonsina Barrionuevo (comunicación personal, 1984) ha encontrado que una de las dos (9.N) es conocida más específicamente como la ñusta de Chumbivilcas (princesa de Chumbivilcas) y se dice que es la hija de la Pachamama (madre tierra en quechua) por la población local. Antes de la década de 1980, la ñusta estaba a aproximadamente de 1.2 metros de altura y había un orificio en la superficie aplanada superior (Earls & Silverblatt, 1981, p. 456; Earls, 1989, pp. 133-136); la roca ahora mide solo la mitad de alto y la parte con el orificio tallado se ha perdido. De acuerdo con el Ministerio de Cultura en Cuzco, estas no son salientes de roca hechas por los incas, sino que fueron rocas que cayeron durante la época temprana de la Colonia, y por lo tanto la pacha 8.N fue removida de su ubicación original durante los trabajos de reconstrucción en el sitio. Afortunadamente la ñusta 9.N no ha sido removida, sino dejada en su ubicación original. Durante el trabajo de campo en el sitio, Earls escuchó que los habitantes modernos utilizan el nombre de kontay para este tipo de roca (término «Formación Maras» por Wrigh, Wright, Valencia & McEwan, 2011). Kontay tiene gran importancia simbólica, resultado en parte de sus propiedades antierosivas comparadas con suelos superficiales o mismiy («filtro» en quechua, y por consiguiente el nombre de la comunidad vecina de Misminay). En su trabajo en el sitio en la década de 1970, Earls notó lo que fue descrito como un aparente efecto de «poniente del medio día» en el periodo del solsticio de invierno, que puede ser observado desde la Ñusta 9.N y desde las terrazas vecinas al norte del Muyu A (fig. 8.8) (Earls & Silverblatt, 1981; Earls, 1989, pp. 129-144, 2006a). Durante los meses anteriores y posteriores al solsticio, una sombra es emitida por una protrusión horizontal en el margen norte del muyu. A medida que el sol pasa por detrás de la protuberancia cerca del mediodía, sus rayos son bloqueados desde estas terrazas. Luego de algunos minutos (el tiempo exacto depende del número de días faltantes hasta el solsticio), el sol llega por detrás del borde para brillar en el montículo de nuevo, poniéndose finalmente sobre el principal borde del horizonte. Visto desde estas terrazas, el sol parece ascender y ponerse dos veces (fig. 8.8). 252

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