El imperio inka

Los arqueólogos del Ministerio de Cultura en Cuzco excavaron a una profundidad de más de cuatro metros en la llanura artificial extendiéndose desde el nivel medio del muyu más grande, donde encontraron suelo importado por los incas para hacer la superficie horizontal (Alicia Quirita, comunicación personal, ver también Wright, Wright, Valencia & McEwan, 2011). Cada muyu está rodeado por numerosas terrazas concéntricas irrigadas (figs. 8.2, 8.3), que están interconectadas con otros rasgos construidos que en su conjunto forman una estructura artificial altamente regular de unas 37 hectáreas. Las modificaciones extensivas que fueron hechas al paisaje original para producir estos patrones geométricos habrían involucrado necesariamente la remoción de cientos de toneladas de tierra y roca. El muyu más grande, denominado A en la figura 8.3, mide de cuarenta a sesenta metros de profundidad, sin embargo, solo los veinticuatro metros inferiores se encuentran aterrazados. Los otros tres muyus: B, C y D están completamente circunscritos por terrazas ovales casi concéntricas desde sus bases hasta la superficie y están conectados por estructuras artificiales. El muyu más pequeño, el D, tiene solo dos niveles completados (Earls, 1989, p. 286; Wright, Wright, Valencia & McEwan, 2011). Entre los muyus A y D se encuentra una secuencia particular de ocho terrazas en 243

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