El imperio inka

recursos naturales, como tierras de cultivo, pastizales y canteras de valiosos minerales, a la espera de ser explotados. Se formaron, por ejemplo, zonas agrícolas de importancia en Abancay (Perú) y Cochabamba (Bolivia), que se dice abastecían a los ejércitos de Huayna Cápac (fig. 7.4). La primera estaba dedicada al cultivo de maíz, coca, algodón y ajíes, mientras que la última se especializaba en el maíz. Entre los artesanos había ceramistas de catorce grupos étnicos distintos de la costa, reubicados en el valle serrano adyacente, Cajamarca, para hacer cerámicas para el Estado. En Milliraya, al lado del lago Titicaca, los incas reubicaron a mil tejedores que fueron responsables de hilar finas ropas para el Estado en el corazón de la zona de camélidos, junto con entre cien y trescientas familias de ceramistas (fig. 7.5; Espinoza Soriano, 1970, 1973; Wachtel, 1982; Spurling, 1992). 211

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