El imperio inka

La creciente red de asentamientos a lo largo de la cuenca del Cuzco floreció hacia la segunda mitad del periodo Intermedio Tardío (1200-1400 d.C.), lo que sugiere una preocupación limitada por la guerra o por la búsqueda de una centralización en aumento de la unidad política. Más aun, este patrón de asentamiento muestra continuidad desde el Horizonte Medio (600-1000 d.C.) hasta la aparición de la cerámica imperial inca, lo que indica una ausencia de conflictos que pudieran haber amenazado los procesos internos de consolidación sociopolítica (Bauer & Covey, 2002). Climáticamente, se propone, a partir de los núcleos de sedimentos y hielo, que la cuenca del Cuzco atravesó una sequía de alcance regional aproximadamente desde 1250 d.C hasta 1310 d.C; esto no solo ocasionó la intensificación de la producción agrícola, sino que incentivó la construcción de estructuras de mejoramiento agrícola en el paisaje (Covey, 2006)19. Este periodo también presenció el desarrollo del Cuzco como un centro urbano particular, que aumentó su tamaño en 50 ha en un momento en el que otros centros políticos en el cercano valle sagrado y en Paruro no se expandieron más allá de las 10 ha (Bauer, 1992; Covey, 2006). Materialmente, las excavaciones acerca de este periodo en el centro urbano 157

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx