El imperio inka

El sitio de Patallacta y otros en las inmediaciones de Machu Picchu fueron también investigados por Hiram Bingham, quien «descubrió» Machu Picchu en 1911 y trabajó allí hasta 1915. Durante esos trabajos fueron recolectados cientos de huesos humanos y momias de ocho sitios cercanos entre ellos. Después del análisis, estos restos óseos fueron recién y finalmente devueltos por la universidad de Yale al Centro Internacional Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco -Yale para el Estudio de Machu Picchu y la Cultura Inca en Cuzco. Nuestro grupo investigó estos huesos humanos en los años 2002 y 2003 (Shinoda, Adachi, Guillén & Shimada, 2006). En este capítulo también se cubren los hallazgos de este trabajo. Comparación de ADN entre las poblaciones de zonas urbanas y rurales Cuando el ADN mitocondrial del Cuzco (Sacsayhuaman) y de las poblaciones de Machu Picchu fue comparado, se encontró que el haplogrupo B era predominante en ambos casos, aunque sus respectivas composiciones difieren ligeramente (tabla 4.1). El haplogrupo A, que fue raramente visto en la población rural, fue más frecuente en el grupo de Cuzco. Dado que las muestras recolectadas en Sacsayhuamán incluyen probablemente material óseo del periodo colonial temprano (como se describió anteriormente), no podemos descartar la posibilidad de que la diferencia observada entre las poblaciones de las zonas urbanas y rurales representa en realidad una diferencia cronológica. Sin embargo, parece más racional considerar que la diferencia observada en la composición del DNA refleja más una migración activa de personas al área urbana. En el caso del asentamiento inca, una política de reubicación de población llamada mitimaq o mitmaqkuna fue adoptada (véase el capítulo 7 por D’Altroy). Por lo tanto, parece probable que las personas enterradas en este recinto incluyeron trabajadores especializados en la construcción de edificios de piedra y que habían emigrado desde otras regiones, soldados de guardia que se encontraban pernoctando en esta zona, etcétera. Esto pudo haber afectado la composición de ADN en estas dos áreas. Además, la evidencia de estilo de la dieta, indicada por el análisis de isotopos estables de nitrógeno y carbono en huesos humanos, sugiere la posibilidad de que la población en Sacsayhuaman estaba compuesta por personas de diferentes orígenes geográficos (M. Takigami y M. Yoneda, comunicación personal 2011). Por esa razón, es probable que las 126

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