El Estado en la sombra

que en carta del 5 de enero de 1882, la Delegación comunicaba al secretario general de Estado su decisión de nombrar juntas: Consecuente esta Delegación a su propósito de no omitir diligencia alguna que tienda al más pronto restablecimiento del orden legal en toda la República, ha acordado nombrar Juntas especiales en las capitales de aquellos departamentos que aún no se han adherido al Gobierno Provisorio; las que servirán de centro de acción para todos los pueblos comprendidos en las respectivas demarcaciones territoriales [16]. Si bien no tenemos constancia de que la Delegación llegara efectivamente a nombrar alguna junta de ese tipo, lo que se entiende del documento citado es el interés de los delegados por promover la formación de agrupaciones de ciudadanos en los territorios ocupados por los chilenos, o en aquellos lugares que aún no estuvieran sometidos a la autoridad del gobierno provisorio. Se señala que esas juntas debían ser «centros de acción» para suscitar adhesiones en favor de dicho gobierno. Así, durante la Guerra del Pacífico se formaron diversas organizaciones, sobre todo a partir del dramático momento de la ocupación de Lima (enero de 1881), cuando la gravedad de los acontecimientos llamó a muchas personas a la acción. En lo referido al entorno del gobierno de Piérola — que luego de la ocupación de la capital pervivió por algunos meses con carácter itinerante en el interior del país— se formó en Lima el denominado «Comité Pierolista», que tuvo funciones vinculadas tanto con lo político como con lo militar. Así, mantuvo informado a Piérola sobre las acciones de las autoridades chilenas, al igual que sobre la evolución del gobierno provisorio presidido por García Calderón, con el fin de impedir que este obtuviera adhesiones en el interior del Perú. En cuanto a los aspectos militares, enviaba información sobre los movimientos de las fuerzas chilenas, y promovía los traslados de jefes y oficiales que buscaban unirse al ejército del Centro para continuar la resistencia frente a Chile (Castro, 2009, pp. 13-18). En cuanto al denominado gobierno provisorio, presidido primero por García Calderón y más adelante por Lizardo Montero, debemos subrayar que su propio surgimiento se debió a la elección realizada por una «Junta de Notables» que se constituyó tras la ocupación de Lima50. Alrededor del gobierno provisorio se formaron varias organizaciones, tanto en Lima como en provincias. Entre las que se formaron en Lima estuvieron precisamente la Delegación y la Agencia Confidencial. También debemos mencionar la Junta de Vigilancia Fiscal, creada por el mismo García 41

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