El Estado en la sombra

Figura 4. Lizardo Montero Fuente: Colección privada. De este modo, durante casi todo el año de 1881 —como ya se ha señalado — coexistieron ambos gobiernos peruanos: el de Piérola en el interior del país, y el de García Calderón en la Magdalena. Se ignoraron mutuamente34, lo cual puede verificarse, por ejemplo, en las designaciones oficiales: tanto Cáceres35 como Iglesias fueron nombrados, en primer término, generales de brigada por Piérola; meses más tarde volvieron a recibir el mismo nombramiento, en este caso de parte del gobierno presidido por Lizardo Montero, que fue la continuación del gobierno de la Magdalena. Así, con la ocupación chilena se hicieron más dramáticas las divisiones entre peruanos, y se recrearon, de algún modo, las divisiones regionales que habían sido tan frecuentes desde mucho tiempo atrás. A los poderes dominantes en las diversas regiones del país, se añadió el gobierno de la Magdalena, y las propias fuerzas de ocupación chilenas. Analizando estas divisiones entre peruanos durante la Guerra del Pacífico, Basadre reitera que no se trató de la primera ocasión en la que el Estado pareció desintegrarse. Se desintegró, en efecto, durante la segunda campaña restauradora contra la Confederación Perú-Boliviana; y lo mismo ocurrió 33

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