llegó a Yungay el 3 del que rige; debiendo encontrarse, a la fecha, instalado el Gobierno Supremo en la ciudad de Huaraz, de lo que aún no se tiene en esta Agencia noticia oficial. Debemos, también, hacer presente a V. S. que en el norte de la República no ha ocurrido novedad alguna. Se sabe sí que la epidemia de fiebre amarilla continúa grasando en algunos puntos de esa sección del territorio, principalmente en los lugares ocupados por fuerzas chilenas. Dios guarde a V. S. [336] 23 de marzo de 1882 [Al margen: Agencia Confidencial] N° 59 Señor Ministro de Relaciones Exteriores. De regreso a esta capital el Delegado Apostólico, Monseñor Mocenni, en tránsito para Chile, por donde se dirige al Brasil a representar a la Santa Sede en esa corte, tuvo una conferencia con nosotros en que nos manifestó la necesidad que había de proveer inmediatamente las diócesis vacantes; encareciéndonos los graves inconvenientes que resultaban de la prolongada viudedad de esas iglesias, privadas tanto tiempo de sus obispos, e instando para que el gobierno procediese, desde luego, a presentar a la Santa Sede a los sacerdotes que debieran ocupar las sillas de Cuzco, Puno y Trujillo; y aun dejó comprender Monseñor Mocenni que el retardo en la provisión de esos obispados, haría perder al gobierno el derecho de presentación, poniendo al Santo Padre en el caso de hacer el nombramiento directamente. Reconociendo, y deplorando con Monseñor Mocenni, los males que experimentan las iglesias cuando están privadas mucho tiempo de sus pastores, le manifestamos que las circunstancias especialísimas en que se encuentra hoy el Perú, con motivo de la prolongada y desastrosa guerra que ha sostenido, y las dificultades en que, por consecuencia de ella, ha estado el Gobierno Constitucional, explican satisfactoriamente y excusan la demora en la provisión de los Obispados vacantes; que por otra parte están atendidos, conforme al Derecho Canónico, por los Cabildos Diocesanos: que aunque el Vice-Presidente, encargado del Poder Ejecutivo, abunda en estos mismos sentimientos, y desea vivamente poner término a la viudedad de esas iglesias, carece de facultad para aplicar un 305
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx