El Estado en la sombra

274 En la sierra central las poblaciones —por decisión de cabildo abierto— promovieron la formación de guerrillas. En abril de 1882, la organización de las guerrillas tenía una comandancia general en el poblado de Chongos. Estanislao del Canto, militar chileno a cargo de la expedición a Junín, tuvo que captar espías, que podían ser peruanos o extranjeros, y así averiguar el movimiento de las guerrillas (Manrique, 1981, pp. 155167). José Gabino Esponda, uno de los jefes de las guerrillas, relata: «En la mañana del 17 de abril de 1882 se declaran algunos combates aislados, y al siguiente día el ejército enemigo, en número de tres mil hombres, artillería, caballería e infantería, avanza sobre nuestras fuerzas guerrilleras que apenas alcanzan 800 plazas mal armadas. Al amanecer el día 18, la batalla se había generalizado, se producían combates simultáneos. La mayor parte de estos se realizaban en Chupaca, pampas de Sicaya y Huayuyán, donde se batieron nuestros compañeros en lucha brava y desigual» (1981, p. 170). 275 En efecto, la Delegación llegó a firmar contratos de redención y cancelación de censos sobre las haciendas Matacache y Santa Bárbara, ubicadas en Cañete, ambas de propiedad de Enrique Swayne (Basadre, 1983, VI, p. 273). En virtud de esos contratos, Swayne pagó al fisco 31 772.25 soles en billetes fiscales (Dancuart & Rodríguez, 19031926, XVI, p. 43A). 276 Doctor Manuel R. Artola (Callao, 1849-Lima, 1908). Concluyó sus estudios de Medicina en 1869 y se graduó como doctor en 1876. Ese mismo año fue nombrado catedrático auxiliar de los cursos de Terapéutica y Materia Médica que dictaba el doctor José Casimiro Ulloa. Formó parte de la «columna Independencia», formada por estudiantes de Medicina que participaron en la defensa de Lima y atendieron a los heridos luego de las batallas de San Juan y Miraflores. Luego de la guerra se dedicó a la enseñanza de la Farmacología. Fue miembro fundador de la Academia Nacional de Medicina y redactor de la revista «El Monitor Médico» (Arias Schreiber & Zanutelli, 1984, p. 117). 277 La Junta Económica de la Escuela de Minas fue creada por ley el 5 de diciembre de 1879 para manejar los fondos de la contribución de minas. Estuvo integrada por el ministro de Justicia, Instrucción y Culto, el director de la Escuela de Ingenieros, el director de la dirección de administración del Ministerio de Hacienda, y por cuatro profesores de la Escuela de Ingenieros y dos empresarios mineros (López Soria, 1999, pp. 42-44). 278 La contribución de minas fue creada el 12 de enero de 1877. Consistía en el pago de quince soles por semestre «sobre cada cuadratura o pertenencia de mina en posesión o amparo, de cualquier dimensión que sea». Lo recaudado debía destinarse a cubrir el presupuesto de la Escuela de Ingenieros, al sostenimiento del Cuerpo de Ingenieros y al fomento de la minería (López Soria, 1999, p. 42). 279 Pocas semanas después, en el periódico La Situación salía publicada la siguiente nota: «En la Caja Fiscal de esta capital se recibirá el importe de la contribución de minas que debe pagarse en conformidad con lo dispuesto en la ley de 12 de enero de 1877, prorrogándose el plazo del primer semestre hasta el 15 de julio próximo. Lima, junio 23 de 1882. Bernardo Irarrázabal [sic]. Director de la Caja Fiscal» (26 de junio de 1882). 280 Este mismo mes la Caja Fiscal, administrada por los chilenos, emitió un aviso donde solicitaba a los mineros el pago de la contribución de minas: «En la Caja Fiscal de esta 274

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