El Estado en la sombra

que muy poco se ha publicado sobre la gestión del Estado peruano durante la ocupación chilena. Aquí radica el aporte de este libro: los documentos que publicamos ofrecen información sobre lo que se estaba haciendo, de modo específico, en el marco de los esfuerzos del Estado por subsistir en esa difícil etapa23. Puede decirse que desde la conmemoración del centenario del inicio de la guerra (1979) la historiografía peruana ha abordado su estudio a partir de nuevos enfoques, y también ha profundizado el análisis de temas previamente estudiados. Los balances historiográficos recientemente elaborados por Emilio Rosario (2012) y por Antonio Zapata (2010) lo demuestran, y son de obligada consulta para valorar la producción historiográfica sobre la guerra24. En el mismo año de 1979, Alberto Tauro se refería también a que era muy abundante la producción bibliográfica sobre la guerra, pero advertía cómo en muchos casos se había buscado deformar la verdad, ocultarla o decirla a medias. Por eso, afirmaba que se debía estudiar la guerra: […] con mucha prudencia, con mucha cautela, y aun con algún temor, porque median muchas circunstancias ajenas al estudio científico, muchos intereses de gentes que todavía se aferran a ser prejuiciosos y quieren oscurecer la verdad (1979, p. 361). En este sentido, las fuentes que en este libro publicamos constituyen una contribución para ese estudio más sereno de la guerra que Tauro reclamaba. Quisiéramos concluir esta introducción con otra cita del mismo autor, en la que reflexiona sobre el modo en que el Perú pudo reconstruirse tras la guerra con Chile: Reanimada la economía, y reorganizada inclusive la potencia militar, es lógico advertir que la vitalidad del país y la decisión de sus gentes fueron superiores a la adversidad y a la tragedia. La historia de la Guerra del Pacífico tiene hoy esta importancia fundamental. Alienta saber que el país es superior a la adversidad, y que nuestro pueblo tiene más decisión, una conciencia patriótica más clara de lo que se supone (p. 378). 7 Francisco García Calderón Landa (Arequipa, 1834-Lima, 1905). Abogado y jurista. Fue rector de la Universidad de San Marcos. Tras la ocupación chilena de Lima, fue elegido presidente provisorio por una junta de notables en febrero de 1881. Estableció el gobierno provisorio en el antiguo distrito de la Magdalena (hoy Pueblo Libre), lugar declarado neutral por las fuerzas chilenas. Tal como lo manifestó en sus memorias, su posición con respecto al logro de la paz con Chile no incluía la cesión territorial. Por 24

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