El Estado en la sombra

Dios guarde a V. S. [36] 9 de febrero de 1882 N° 40 Al mismo. [Ministro de Gobierno] Por la correspondencia del sur, recibida ayer, se sabe que la facción que dominaba en Moquegua, capitaneada por Céspedes Pacheco [sic]221, ha sido completamente debelada por fuerzas que se desprendieron de Arequipa, quedando restablecido el orden constitucional en aquella parte del territorio de la República. Nos es grato participar también a V. S. que el general Cáceres, después de expedir un decreto en la ciudad de Jauja, el 24 del próximo pasado, adhiriéndose al Gobierno Provisorio, se ha retirado con el Ejército que le obedece hacia Ayacucho. Ignórase la dirección que haya tomado el coronel Mas, quien se retiró de Ica, al aproximarse a esa ciudad las fuerzas chilenas que hoy la ocupan222. Esta Delegación tiene datos fidedignos de que la conducta que observan el Prefecto de Ancash, señor Coloma223, y el jefe de un batallón estacionado allí, señor Raygada, pone en peligro el orden público en ese importante departamento; y creemos cumplir con nuestro deber llamando la atención del Supremo Gobierno sobre el particular, a fin de que pueda adoptar las medidas que juzgue más oportunas. Sírvase V. S. dar cuenta a Su Excelencia el Vice-Presidente del contenido de este oficio. Dios guarde a V. S. [37] 9 de febrero de 1882 N° 41 Al Ministro de Justicia. Cumplimos el penoso deber de participar a V. S., para conocimiento del Supremo Gobierno, que en la noche del lunes 6 de los corrientes falleció en esta capital el doctor don Teodoro La Rosa224, Fiscal de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia. Dios guarde a V. S. 164

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