El Estado en la sombra

menor de diez días. Siendo necesario que esta Delegación se halle informada de los recursos con que V. S. cuenta para hacer frente a los gastos que demande la actual situación, esperamos que V. S. se sirva suministrarnos los datos relativos a este punto; prometiéndonos por nuestra parte hacer los mayores esfuerzos para reunir también los fondos de que se ha menester con el objetivo indicado. Por lo demás, no dudamos que V. S., en la espera de sus atribuciones, se dignará tener al corriente a esta Delegación de todos los acontecimientos que puedan ocurrir en esa sección de la República, a fin de adoptar las medidas que convengan. Dios guarde a V. S. [14] 4 de enero de 1882 N° 15 Al Prefecto de Arequipa. Con fecha 6 de diciembre próximo pasado, nos dirigimos al coronel Jefe Superior Político y Militar de los departamentos del sur, poniendo en su conocimiento haber sido nombrados por Su Excelencia el Vice-Presidente de la República, encargado del Poder Ejecutivo, delegados del Supremo Gobierno en esta capital, con el objeto de adoptar las medidas conducentes al completo restablecimiento del orden constitucional, y ofreciéndole con tal motivo, las facilidades que pudiera necesitar para la mejor administración de esa importante sección del territorio. Como el referido Jefe Superior se halla ausente de aquella ciudad y quizá por esta causa no le hubiera sido posible trasmitir a V. S. la noticia del especial encargo con que nos ha honrado el Supremo Gobierno; cumplimos hoy con el grato deber de comunicarlo directamente a V. S., para que por su parte pueda contar con el decidido apoyo de esta Delegación en el desempeño de las elevadas funciones que le están cometidas; a cuyo efecto V. S. se servirá hacernos las indicaciones que creyere convenientes, con la seguridad de que serán por nosotros debidamente satisfechas. Aprovechamos esta oportunidad para expresar a V. S. los sentimientos de nuestro particular aprecio. Dios guarde a V. S. 154

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