El Estado en la sombra

Figura 14. Manuel María del Valle Fuente: El Perú Ilustrado, 19 de noviembre de 1887, p. 9. Los Estados Unidos manifestaron una actitud decidida a propiciar las negociaciones de paz entre el Perú y Chile. Dicha actitud tuvo un carácter más notorio durante el tiempo en el que el gobierno provisorio fue presidido por García Calderón, y también durante los meses iniciales de la administración de Montero. Como se verá más adelante, la muerte del presidente Garfield suscitó un giro en la posición norteamericana: de allí en adelante los Estados Unidos tomaron distancia del problema. Para García Calderón las negociaciones con Chile hubieran llegado a buen puerto si las demás legaciones extranjeras hubieran secundado las acciones de los diplomáticos norteamericanos antes de la muerte del presidente Garfield. Consideraba que si el cuerpo diplomático hubiera apoyado la posición norteamericana, «nunca hubiera podido decir Chile que no tuvo más autoridad que la otorgada por sus armas; y que no hacía tratado de paz, porque no había gobierno peruano con quién celebrarla» (1949, p. 116). García Calderón reveló que los ministros de Inglaterra y de Francia fueron claramente partidarios de la cesión territorial; le comunicaron directamente que si el Perú cedía a Chile el departamento de Tarapacá, la paz se conseguiría en veinticuatro horas. Es más, García Calderón llegó a responsabilizar a los diplomáticos extranjeros de la continuación de la guerra. En efecto, cuando se formó el 115

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