El correo del norte : periódico popular, político y literario

t>Sa misma libt-rtad del pensamirnto, tantas nces irn o cada por los proscrip tos nazarenos. · ero no culpemos al cristianis n10 docti'ina de paz, filosofia de amor, q' l;a publit•ado _la libertad; no_ le c,ulpe mus· culperno~ a ese sacerdocio, <¡ ere y endose santifir,?do; ?11m1ciá11_do~I:' com!l divino corno u111ro 111terrned1ano entre la dív¡'nidati y el hombre; clumim111Jo á la humanidad por lo que mas temP, por lo ,¡ue mas ama, dt'nlurando como dogma, la desesperétsion y el terror; abusan do de ,esa yenrrasion secreta que prPs ta el alma, á lo infinito, ha qul:'rido imponer, sus tradiciones, &us 1alsos conceptos, sus errnres; y se ha levan tsdo, como u11a casta privilt>giatla, como una dase aristocrá1ica; y ha qurri do paralizar el rntwi111i«>nto civili:t.l¼dm· de los siglos~ y cotl\'ertir a la humanidad en ente Ít1l:'rte, sin acti,·idad y ~in leves' pa. alcauzar, no el patrimonio de la· ciPncia, com1l el sacenlof'ÍO antigu11, 1,í no la salisfaccion material la sati~- faccion del cuerpo. • Entre tanto la Iglesia consagra ·b11 t>l docrna del rell'oceso; e11 el seno de la filosolia se trabajaha por trastro uar la tendencia e~¡,irít1rnlista de la ~:~edttd media; y el siglo XV parrcia ser el siglo de la redenciou ;inunciatfo ¡,01· la hist1íria; y fue un t>ft>clo maravilloso aquella revolusion misteriosa que se obraba, como un volean que prPpara- · ra su esplosiunes antf's de d.. scuhri1 su cráter. El sacerdocio que se hahia enSt>Íloread•> sobrn la naeiv11es, de.;;pues lle la ·co,1version; que hahia dominado todos· los put>hlos )' los imperios, que He había conl'ahulado con los n~yes y con todos tos poderes d~ la tierra, llaa·a sostener su etp1•110 sefiorio, no cri>y<i que la mano providencial dt> Dios que dirij~ la sut>rle del mu11'lo d»paraba las mas J,roiligiosas armas, La Brújula y la .l111prt>11la, cnmo rscurlos el~ heroi ca Jefe11s,l cont,·a lo~ .ata,1ues de esa omnipole11le p1wilrgiada clasl". . Y para co11.111rar flsa gran revolnsion de id1 ~as qun traia 1111 .sigl,. SH le~ant<) la. Inquisision. Triliunal ~ ml;ls bírharo .-¡u1 • refiaen l.1s tradi cioues h11ma11as. Tribuna!, q1ie 110 tenia rna,; IPy qne el tn'.Htirin, m11s proc;edimien1os q' 1•1 tor111Pt1L11, ma..:; dPstinus que 111011opoliz·1r las conciencias ¡,ara sujptula á uraa sola y única cree11cin, á una i.ola y i'.tni<:a religinn. Tribunal r.uya criminal história pasma de lv>1-ror a t•1 ·f!l-; las generasionC.'.'>; y que para 11. .:;plicarla no t('nenios idea y para e..:;presarta nu tenfirnos idioma. Y t.r¡;¡s la epoca de abyeccion, Re ofrrco la é:,oca de la reaccion de la história; 111:a id ~a de rt>forma sale de un cla11stro; una chispa de liborta<l se escapa del corazon de Europa; chispa que en un instante, y solo en •un instante abraza! un m11nclo. Y se arma la Iglecia; y se arma la monarquia y la aristocracia feudal, como para lrnrir de muerte al clamor de las generacio nes q' pugnaban por emanciparse de esa tutela maldel:!idn, la tutela del Clero. So prepara, se empeña una lucha entre dos doctrinas, entre dos rn;,cuela~; y esas guerras, llamadas las guerras de religon, fueron tan horrorosas como las cruzada!-; y tan crueles corno las antíguas guern1s de Cart»go y de Sagunto. Cruda terrible guerra en que la secta neocátolica, q' era un mundo, y la Re forma que era un pueblo, no sirvió mas que para dar amplitud á las pro paga11das de Lutero. Se arruinaron los pueblos, perecieron millares <le márr.irPs, y no valieron en cor.ira de la Reforma, ni el p ,derio ele los monarcas, ni el fanatismo de los mongP-s, que de rodillas 1•xitahan la colora de los pueblos, ni las s1~culan •s influencias de e11subervesiJos sacerdotes. Carl1,s V. la últ.inia figura del impPri"; F,1li ¡,e H. HI r1•y mas po<kro~·o di, la tierra Francisco pri11wro Carlos IX monarcas tan gra11<,es en la história, cayor« n rPnili<los en el poi vo; por quu o:,;aro11 contra la iJea de su siglo. La Jn'l11i~ision so consumió como sus lwgueras cl,,jando u11a mtirnoria de 111aldi:-i,11ws, como las maldiciPnes de su:-1 vÍ<'.ti mas. y la pHZ de vV,•sfolin, r.l Nlicto de N(/11tP-s, fueron las pr(Jt.-stas d_e la libertad, q1w enaltecieron la glu na de la H,d~irme. Y soure toda:,, esas protrslas, flgnra la carla magna Hl I11glatf•rrn, las pro testas· ele Zuingl, y c!c Cal\·ino Pll · Z11izH, la <le Ciriaci en Il11ngria la Zavanarola <'n ltalia, <"Ofllo 111ilngros <le la libertad en lucha eo11 •·l poder mai,, g 1· a11J.,, con el po,l er de! . :;a.ccr.,- <lucio glo lrrnzu un anntemf\ de malclirhn contra los sacríl11gos profanadores de los <locma;i de la histórla, sobro los que ha caído la in()centse sangre de Sócrales y de Jesus. SEC ION LITEltAR¡y SONETO. A la memoria de mi malogrado .;,; amigo el ilustre liberal Dr. Don Toribio Casanova. Distingues F'ab1u aq;-;.;¡la tenun nuve . Flotar ligera en cristali110 Cfoto .. Como ave q' cruza en raudo vuelo · La azulada rt>jion y al ciefo sube1. ~ .. Es ª'lllc>lla alma q' cruzó este SllP1o ·, ~ Cu11111 errantp. Sf'rahn d,d diJIO wdo Y por ni rayo de lfl muerte h;~,I,, Voló á su pa'tria, y fue su ,1iatria el cielo ......_,,_,... Por q' en la tirrra no Pncontró ~u ,·itla El d1·stino q' su suc'·rte lll<'rP<:i•·rn Ni el apr1!ciu 11i la glmia prom1·ti<la ~ Y f'Se hnmbrr. pr. s11 vida la~titil'' I":\ En la <'l.l'l'lla 111a11,inn Jichoso 111,,ra Y u11 pud,lu eutero sI1 111e111ori¡1 llt•ra J. A. U. e o JI u N I e D o s. --------------- itf°SEÑO!t PUEFECTO,,tH ____, ______ Jl;i_y 11na circular p::i:-acll\ por 1·1 Sdi,,r Ministro du J,,~ticia, ,í to~ dos los Olii,,po~, pr ,·vi11ít•npol, ·s pr11hivR11 1!11 sI1s Dio<'.<'si~, l11s snrrn<1I11•s q1rn ti,·ndan á t>xita1· al,u-11rns p,1pulares y q11e prot~~tn111os p11h\icarl.l cu el 11Úrnt-ro ~i~1ii1•111.i-. Y e¡;ta disposisíon infri 11gida dinria111<·11LL1 ¡10, 1•1 . Padr,· Ficl,·1, ¡os porH, 1 n la c,,11 dic.;i11n d1:; •·xitar el c,do de la a11torid,.:rl, para q11" 110 SP. p,·1 ;,ii111 q11c d \al Frailg,~qui,H·.1 ~ol11•p¡i1111Prse c1111 tant«¡ dl~t:aro ti las disposi~illlll'S ~11. 1i1:1 ·n¡ a~. 'l'.al es 11uestro fin, tal es 1111~.st,:o dt>sti110; y t•s un error, error fll1H'sto! tramar c«,11tra los propi ,s dt>sti-- 1w~, c1111Lra la misma vida del e~¡,í ritu, como pa. contradecir los j11ici.,s de la histó ia, p1tn1 h ,J ila r lns t•s¡1P- • ranzas del pr, ,gru;", y d«•smt·11tir las PtPrnas flisp,,¡.;j,-ione ;; do Dios. ,-"-., .· IN~'J)lUCLJONl{S 'l' .\ :S DI•: J,CiS JESl'lTAS. CA Pi'l'ULO IX. r,. ( Cnnti nuaciu11) -' 3. : No oh·ithr,:11 los con~esures el pregu1Har e1111 la tlt•hit!a cautPla v • .fil oc-;1°sio11es .idec11.Hlas, á sus cnnf Psa das···~11ales 1-i< •II sus 11,,mhrP!-. 1 famíiias, pr11 i~nt,fs, ~migos y hi,·11Ps; informándose t 11 sPgaida de sus .-.ucc,..ores, esta .do, i1itP11r.Íoll <'11 c¡ne se hallan )' n·so!u rion _que li u!>it>re11 tomado: la que ~i :rnn 110 f>.$t11,·iere dPtenuiuada, prucurara11 h.acer!a formar de un motlo ¡,royrclrnso Para l!Pgar a los desenlac,..s felices; pa. v 'pr rrma1;ida la ()b1 a <le 11tra. ltisló ria; 1rn. correspo11dPr á los Hrgumeulos de 11ues1ra 111i.-.io11, nese!',itamos á t41Jo transe; si, a todo transe, q' re~plr.ndes "ª en todas las labores de la l:'xisteneia, ese poder que nos hace sPmi diYi11os, que determine nuestra flt'l'- Sünalida<!, facultad adornda que sella ma1 la libertad de 11uestra al llla. Be11digamos la h1Jra, !wnliigamoG el dia e n que jurcunoil ,,dio et,•1·110 á los e nnmigos de la libertad; por que es virtud; si, virtud gcneraciun del si- :i la eompaiiia. Cua11dn sp ft111dé <le'-de lti:Pgo e~per;1n;1,as ue utiiidat.l por no &a co:n·eni ,' nte prPguntnrlo torio á la vez , _SP _ le,; :wonsPjn1-:l qu r se confiesrn c:üla St'tnhna para <lesernbarnzarse ~mrnto antes IH ccncieneia o a t.ítulo oe penitencia, ~e liara informar el confo-:, o _..,

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