TOllO 11.; CAJAi\lARCA SAnADO á 7 DF. MAnzo DE 1874. r::EllO 41.""'"' ----------------=-- LA LIBELtTA O Y EL SACER 011CIO. ,.__,.____ La libertan; ese poil<'r mnravi11 ,so '!lle pr,•cidn, toda.., h1s esferag ele acciun d11I f•spiril11; que se revela "" .todus lo:-i estados de la cxistrncia; y q11c prnpara ln(conciertos de la vida y In realizasion dn t.oJos los d1!st111 -,.,, es 111<doc111a de la história, f-'S prohl¡•nl'l l"t!SIIPlto tf .,1 siglo y tis el principio r"dirnido á c ,1sta ,f ,: sa.11t1rie11La-, ludias con Psas cla1ws ¡11 i;il,·giada", r¡11e invucan el cielo c,,nw el único esc11do para soste11cr suti nrvitrnt ius f11nros. El espíritu h11rnano, no es nn c>llf P. pasivo que th•lrn alir11entarso con la s i1l.!HS de utru siglo. El e"-'pÍritu l111111a11t1 o~ 1111 ~ur Ul:Liru, qne sig•1c g,·1wrasio11 tras g1•11f'rnsion, pueblo tras p111 ·blo; y e11 cada una de esa~ r ra11si,-i1>nPs, recngl-! d fruto do IHs la l111res de o.'Hl pt1Pblo <le esa genera- ~i.111, c11m11 11111·va snhia q11e delw ali lltnlltar Oll"é\ 11ll!'Va pl:111t l p , rÚ,.;Ít:-i; v 1•sL1> nn s,,lo so reali:1.a e11 la vida ;,,.., la cin11(·i I y en la vida de l11s im s"rio!-1,su<:Pdc ta111hiP.11 en d Arre y 1•11 la H.(• 1igi1111; p11r qrw t•·d11 lo que us h,110:11111 racional es 1111a idea. Si por una abstraccinn m;:¡ra villosa concivier:unos en un i11stc111t", la~ i11,-tit.11sio11Ps d,.sn11cla;; dA sus for rnas, lo{ rnon11111 •1 1t11s az tí,,ticns cxis 1i ,• 11,l11 en su pro11h idi>alidad; si des poj ·111111s á las religi1111Ps do sus c1ffe 1th11ias y al s;¡cenl,,cio d1, s1H privile gio:-l, t11da ~·,ira 1111a id"a un pe11,-a1ni1:111 ,,; v Pt.. a idna corriendo lod11s lo,; v11el ..s dP la cxir-tCrJt:Ía lu pr, , - ,l,1cido t11da-; IHs rPligi(JIJCS y tPdas la - maravillas del I L! abaj,·, del arte, y d1i la-i11d11st1 ir1. N.restras q\11'j,1i;;-, 1111Pstros do1,,rp,¡; lo~ espn·s 1 la rn11:;ic:i, corno si f,rnra el zni,;tcriuso id1,,nrn q11n modulara t ,das las agi1as1011P.s dH 11i1es 1ra alma; 11111•slrá f¡111lasia ti,rne Stl:i jd .. al1·~, tÍt•111~ s11,; <:reacionos qno si, r.,b,~l a11 1amoie11 ¡ir. medio do su pro0 pi ,, i.li11m ,t q11n si: llama.,¡ Ane; y el culto ttS el idiom :1 d1: la RPligiu11, co1110 la cie11cia es d idioma d1d pen sa111ie11to; píJr qt10 se llamft idio:ua d signo que espresa una idc>a y el Arte es el signo r¡ne espresa la creas iun font.\stica, y la musica es el misterioso melo lío q1rn despierta nl scutimicnto; y á si mismo la pocc\•~ es el lenguaje sintetico que despierta con la mÚ'.'lÍcá de la elocuen cía los sentimientos del espíritu; y Pspresa, rPfteja las creasiones de lá. imnginasion y de la conciencia; y la história es el signo do toda la vi• da, es el eterno idioma del espíritu humano, GUe se ~ncarna en el tiem po y cm el rn1111uo; ora por medio de la ciencia; por mc~dio de la religion, por medio ele su pensamiento; y evi denteme11te la s'ucrte de los idiomas, es la misma suerte de la história. Las le11g11as· primitivas murieron con sus p1H,blos, y lo mismo sucedió con _e l art<', con la ciencia con sus J nstitucio11Ps; por que todos ellos son manifi•stasiones de su alma idiomas q' rd,elaba la manera de ser del espíritu humano en tod11s las con- ,iisiu11es de la riJa. Y tras esos idio mas mue, tos, han nacido otros, como si fut1ra11 los ej1:11dros dn las 'l' hablnron utros. padr, ·s• Prueba q' revela q' d c•spí1 itu hislc>rico tle la humanidad no ('S uno so1ó; 110 se manifi,·sta una sola vf'z, no ti1•11c ,•n PI tiempo un s,do ~igl¡•, ui en el ~spacio u11 solo pu1•blo; 01:; el espintu humano, que es el pt>nsamil'nto, que es la idea, q' •·s la rPligi1111, t¡llP es ~1 arte, ~e trasfurma, se sesarrolla; nace y v1vP; ere ce y rnueff' ; es, y se perf1)cciona conformn á las eJc.tdes y á las faces de la hi~rória. Siglos li,1y .-,11 la h:srória q' se parecen fe1 o:-, por q' alnrnuran Cüll una idea tuda una gi 1wn1c ion, toda u1ia lii.stória; y 1·s11s f-iglos su11 los colora rÍ01, de 11,s trabflj ,s del es¡;i itu, Yl'I' por rni ,-lP íÍ<,Sa l i·y se r1•asu11H-rn, so <:ond1·11Hlll Sf-l couderta11 u11isonas e11 una nlc,d final. Esrn f'S In lc'y r¡110 ha df'bitlo r<'JÍr la vida d:) la edad mt•día; p<:r que al Íllht1g11rar ::-us 1•XP1ia:-, lraPl f'Or a'"gt111!1°1¡to, u11 prol.,l,·111n r1-s11i·I to, la !ilif'l'tad d1, nuPl.-'tra al11111; que habia i-;ido objet.o do St>cularc•s faligf¼~, id1 •a l, 110 akanzad"o por todos lus p11ehlo~; ol>j"to <ln los susl'iros de ta11tas acnerasi1Je~, desde el Orit·nt<i hasta. 1: Grecia, dPs<le h grecia á Ro ma y· desde Huma á la edad medin. Si; por que lvs uárbaros d_esdc el fdndo de sus bosq111 s trurnn, la libcrtnrl dmnostrada por su hi6tÓria, tan pura como sn cielo, tan vírgen co1110 sus bosl)HHs. Su iudómito carácter, sus correrías salvajes, sus prácticas fetiquistas, eran el tributo del espiritu, que ensaya su vida con el auxilio del sentido, do la natural idea y de la razon practica; destellos de esa primera edad co mo la inoce11sia q' t'S el f'stado pri mero de los p-ucplo; y en el q' la ignorancia de la infancia es el origen de la nativa barbarie. . • Y al lado de esa libertad, no viciada por lá s€rvidumbrc>, ni herida por el d<'.,;µotismo, venia el cristia n ·smo, cosecha de ideas de una e<lad <le una generasion, a sistemar la vida, á educar á los pueblos, á caracterizar otro g«>nero .de tradici0 nes y preparar otros destinos como t:I paganismo á la Grecia, cuando el f'S¡.>Íritu oriental perecia por la vej<'z de sus i1.sLitusiones, por la corrupsion y la idolatria. Pero se <lescon'<ertó el organismo de esa nueva vida; y esa mis• ma iglesia que había deseouocido c1 poder; que había maldecido a los tiranos; que había llorado por la redenciun do los e!-clavo!'; esa Jalecia que 111 debia t0do á la libertad; que se h_ohia s11crificado t:lll su.., aras; que hal)la colgado en las columnas do sus catedrales góticas las cabezas en i-angrentadas de los rnártirP-s, como c·I vivo testimonio dt>I mérito do su fé, del valor de su ida contra la ti- . ' r~11rn y el ~a11atismo pagano. se hnh1a convertido en nuevo Cesar· ha uia hecho resucitar el imperio ro~ano cun tod1, sus horrores; y había bPndecído las persecusiones sangri1'.n las d1: Carlus V. de Felipe II. uu Francisco J. du Carlos IX- do esos nuevos Uiucksianos, q' levantaro11 una pira, para consumir en la llama huraz de la tirania la eterna . ' ,•ida d1·! ¡wusami<rnto humano. Y 1·s una vPrdad qu~ debemos ro11fesllr; que lodos lus poderfs, lodos los errores) lud;is las i11stitusio11es maldecidas, se han querido hermanar y a:-;imilar eo11 el cristianismo;)' la re li .~ion que rt'dimiPrn la suertP del esclabo, <¡ue encPrrndo en su Ergastula. arra.st:·aba ur1a d11ra cadr11a, justificaba y hend.:>cia a la tirani ,1 , á °Iris a,isto erarias feuúales a touns lus pri\ ilegios á 10Jos los estra,·ios hnm::nos. Las c.sprran:Mis que ofrp,•i., el cristianismo a11l<'S de pasar del JPcier to al Capitolio, i-e co11,·irtieron en tt>rri bles en funestas las amenasas contra
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