por rsto igualmente ciecim,os que estas instirncion<'s se oponen a la ley general del progreso. No queremos por eso condenar la santidad de sus fiocs; porque siempre hemos venerado como ha venerado la humanidad entera todo· aquello que es noble y sublime. El corazon no puede d<'jar de sentir esa dulce consol,1dora impresion, cuando ve al Desgraciado protejido, al Expósito amparado, al Menesteroso so corrido, al Enfermo consolado. No podemos dejar de ensalzar la virtucl cristiana, que ha reo-alado en el claustro, en otro tiempo y en otras edades, el consuelo á Ja afliccion, la cornpacion al infortunio el refugio á la castidad, la hospitalidad al proscripto, el rescate a los cautivos. Pero todo esto que fué santi.. ficado por las calamiJa<les de una época, que tantas glorias regaló a la Religion y la historia de la Iglesia, todo todo ha desaparecido ya en los tiempos modernos ánte las nuevas instituciones, que tienden á realizar el bien en todas sus santas manifosta• ciones., sii1 ---e~,itir_nimca la libertad :,tlT 1·cnunciar jamaa la ú.3ociacion y el · trabajo. LA INSTRUCCION. Este ramo tan importante que es la base de la cultura de los pueblos cxije ulgunas indispensables condiciones para el obj~to <le su elevada rnision. La vigilancia y esmero en la cnseíianza del maestro para con t' I dicipulo: el cuidarlo de la autoridad ,¡ ue cele con empeño todos los planteles para que los dt-beres del majisterio se cumplan con la estrictez que demanda su fin, l\laestros hay que hacen houor en esa carrera, v cuya contraccion y tino alhaga1; las esperanzas de los pueblo~, asi como existen maestros ineptos que solo la cspeculacion los llama sin amor, sin vocacion a imponerse un deber que talvez repugnan sus inclinaciones naturales; y estos son precisamente los que nu1s descuidan sus deberes. El l\'.la~isterio os una carrera como todas las otras que constituyen las i!m;tres profesiones de la vida social; y por lo mismo las cualidades, laR aptitudes, las condiciones para obtenerlas, para ejercerlas, no son ni pueden ser jamas las mismas en todos los hombres. .EL CORREO DEL NOHTE. Deber es de la A utorid1d cortar rsos abusos procnrando de continuo llamar á los maestros de las escuelas, á los concursos literarios, donde el aspirante revele sus cualidades y sus méritos para el ejrrcicio de tan nobJe como ilustre profoi.ion. Otra condicion indispensable para el de3arrollo de ,•ste rnmo PS la asistencia puniual de los niíios á los colegios y á las escuelas, faltas qne do ordinario son toleradas por los padres. Esa t,)lerancia punible, rs la causa do que la ensefürnza se haga infructosa, en muchos pueblos del Departamento. Sin insLruccion no hny amor al trabajo, no hAy moralidad 11i adrlanto en las sociedades. Esta vndad d<'ben no olvidar aquellos padres <le familia que miran en poco la ilustracion de sus hijos, sin compren ch r las grandes responsabilidad t> s que contracn1 para con la sociedad. Las escuelas de los distritos y aun las escuelas de nuestra Capit i, l, carecl'n de utensillos y clcnwntos propios para la enseñanza. No se puedP. cxijir al Maestro cuanto conviene y cuanto debe exijírsel,·; porque l::1, instru<!cion P.S como la l\liiicia, (JHe sin clcnwntos no se puc<le hlcansar una victória. á los ofirio~. E-de incom'('nirntP, que do ordinnrio d, :salil'nta al lHnl'rtro, podía salvnrsc cr<'á11tlos1~ r<'glamr>ntos especiales para 110 consontir q11e ning11n jóVPn se ma trienio rn los talleres, sin haber acreditado antf's con certificados rxpcdidos por las comisionPs provi11e:iales, haber cF-tudi¿1<]0 todas las materias de Ju Instruccion Prinrnria. Hay otro inconveniente nn mcnosi poderoso que contribuyo ni atraso en la ensrfianzn, lu falta do órden y método en el plan de los estudios primarios. Se necesita uniÍcJrmarla dosi gnando po,- nííos las materias qui: deben sea· cstur!iadas, para establecer fijan11 ?11tc el ti,·rnpo <fun un alumno debe pcr111a1111cer en las csculus, En la aclmini strncirm (l<'pnrtamental del afio 1871, se dio 1111 1kcr elu con este fi11; 1wro n.sa n•sol11ci1111 a_unq11e no ha siJ.o dr~·og;~da post1·- r10rme11t1', 110 i-e cumple hasta ,,¡ dia en ningun eslahleci1nient.,1; y 8Nia conveniente que la Junta Dcpnrtnlll{;lltal de lnstruc 'on rocor<lara ií. los preceptore¡i, cm disposicirn ta11 i111purta11t<', si se atiend/á quo solo , de ese modo podrán llenar cumplidamente 1111 mi.-8:on; .,. - Abriganws la lisongeni ~s¡wranza, do que los maestros y las juntas de Instrucciu11 en su caso, 110 muitira.n medio de SlJ parte, para c~rrespondnr a las exigencias de ñucstra actualir!.vl, t Las Juntas de Instruccion todas deben estudiar el mejor medio de cr ear esos recursos, porq uo de ellos dep<'n<lcn ol porvenir de nuestra socit•dacJ; y por lo mismo parece justo posponer toci o par ti cular interes para rod ear nuestros plantel, s SECCION LITEl , U ,. . de todas las cond_iciones para su ade- ~•~_,......,. lanto En las naciones de Eurnpa y especialmente en A'l1~1n,rnia y Z-u'izn, el cuidado de lr1s escuelas, forrml" un ramo especia I de adminisrracon en las grandes ¿ecciones territoriales; y talvez ese celo por la instruccion ese noble afan de ilustrar todas sus mazas es la gran causa en quo cstriva la Constitucion social tan sólida de fl(lUellos estado:-; modelos de prosperidad y de madun·z p<llítica. El Supremo Gobierno comprendiendo la necesidad de fomentnr la instruccioo f'll la República, ha dado varios decretos pira hacer forzosa la asistencia de los niñus a las t:1sctH:' las y para reglamentar "Stos cstablecimie11tos al modelo de las escuelas do A lPmania, Pero hay una causa c¡ue hace ilusorio el aprendisaje completo de todas las materias de la lnstruccion popular; y cs que los niños que apenas saben leer y escdbir, abandonan los planteles para dedicarse algunos, ~ ÜNA C,\NSION. Oyes Elvira el rumr ¡) Uc esa cansio11 que nos trn n El YÍPQLo, ,iiisdc fu Nave Del ctnrno pPscador? l~ lll01' Y el concidio 11rn se escu(:hj De la ·selva n11 1 .Ja espe~·-ra • ( ~uando la • -,to nurmura Con lil ; -, 10 J rlulce rumor? ••'-; ". lllOI' Y el mecido , Por el ze-firo flores s Con sus copas ¡,P. 1 vi.dns Por t:l soplo on1liriagadur.? Es auwr ., Ri amor en t1,do se trncucntra, Si amor Natura suspira No estrañes mi bella Elvira Mis cantinelas <le amor. J. N. fl,
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx