El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social
- 90 - Alguna vez también, ví desatarse tempestades de odios y censuras que, cual tromba marina se arremo– linaron, amenazando mi popularidad; pero ya he di– cho, esas son r~fagas que pasan fugaces sin consis– tencia, y pronto se desvanecen como nubes de ve– rano. Es más posible y hacedero, aplacar una de esas tempestades levantadas por el exceso de nuestras ar– bitrariedades y abusos, que elevarse en el campo de la política, pacífica y honradamente, sin poner en juego los malos elementos sociales. En el mundo político, no reconocemos otra moral que la que podemos deducir del «éxito»: todo otro principio es erroneo y fracasa en la vida práctica. Jugar con los hombres y los acontecimientos, co– mo en un tablero de ajedréz, aprovechando todos los descuidos del enemigo, para hacerle una jugada que lo pierda: ésta es la táctica que mejores resultados me ha dado, cuando he sabido jugar con tin·o y osa– día. Después de estas, declaraciones es necesario agre– gar que ellas se refieren, tan sólo á ciertos círculos políticos de mi patria. Como mi vida está relacionada con toda nuestra historia contemporánea, me es forzoso callar muchos sucesos que pudieran servir de punto de partida pa– ra inculpaciones de amigos y partidarios mios. Mi libro no será un proceso criminal de las culpas de los otros, sino la confesión franca y leal, de mis faltas ó debilidades.
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