El conspirador, autobiografía de un hombre público : novela político social

I I - 276 - ¿ Quién puede explicarse las evoluciones del sen- timiento y la pasión? ........ . Aquel amor que el día de mi entrada á esta prisión, parecía haber tocado á su fin, y al que le faltaban to– dos los elementos de vida, inclusive la estimación personal, volvió como las plantas primaverales á to– mar nueva vida para ser luego, una pasión vehemen- te y ardorosa ........ . Estoy en libertad, léjos de mi prisión! !. ............ . ¡ Dios mio ! que impresiones tan dolorosas se (ne esperaban! He visto á Ofeila, no, no la he visto á ella ; La si– do su sombra, su espectro, casi su cadáver. Apenas salido de mi prisión, supe que Ofelia se encontraba gravemente enferma ; y no he podido do– minarme. Fuí á su casa, sin importarme el temor de encontrar allá á su nuevo amante. He encontrado no una enferma, sino una moribun– da, que quiso hablarme como si fuera la voz de mi– propia conciencia. Quiero antes que sus conceptos se borren de mi memoria, dejarlos aquí grabados, como la más sábia y elevada lección de moral social, que jamás he re– cibido. Sus palabras han sido todo un proceso á mi vida de cospirador. Si mi presencia al lado de Ofelia, no hubiera sido inesperada é imprevista, yo creería ahora, que ella estuvo aleccionada por algún enemigo mio, que hu– biera querido, aprovecharse de los solemnes mo-

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