El bien para todos

1 ' i .. ., ternura, en sus p·alab-ras y enseftanzas que s011 palabras y ensefianzas de ese 'm· mo Dio's que . quiere el bien de los hombres. , El hogar es el primer ·templo del homÍ>re donde aprende á balbusear las ·prime~as oraciones, allí aprende á orar, amar y p~ ili~ ' ¡Felices los que han ·nacido en el hogar cristiano y 'Se ha formado el corazón en ·~1, lfimentado y nutrido con la fé ·de -Jesucristo. Sueño que ·el alma fatiga, ]uz qne ante mí se d'errama, voz qY.e irnpas"hrnte me llama, ánsia que á vivir me obliga. Felicidad que me ostiga, . que en pos de mí siempre vá, que á un mismo tiempo le dá luz y sombra a ·mi deseó.. ·... yo en todas partes la veo y en ninguna faite está. .• * . · Vagame"nte dibujada la encuentra 'el ahna indecisa en el bién_ de tfoa sonrisa, en la luz d~ una mirada, en toda dicha 'esperada, en la que pas'ó ifüportun·a~ En la gloria, en la fortuna, en lo cie11to, eh lo posible..•. e.n todas partes visible, y no se alcab~a en ninguna. ·**• Nube züh blahca y lijera que los sentid'()s engaña _ y tras d-e aqnel\a montaña parece que nos espera; en impetutl~a carrera . _ el hombre a ~ogetla vá} llega .... 1e t ué .. ~ . sígm~1~~ . ~ : piensa asirla á cada instante ... la nube siempre adelante, pero siempre más allá. -* * • ' . Tra~ de la ~olilbra mentida que fin . , tú afán profundo, buscánd lla pór el mundo vas consumiendo la vida; 11ombra alcanzada 6 perdida cm donde quiera que estés, por todas pai'tes lo vés..... Mas, ¡ay inf'elii ele tí, . 5Í llegas; ya tld está a1lí, ei la alcanzas ~a no Óti!. ·* ' . "' . ¡Felicidad! sueño tanó de un bien q' nó está en la tie:rra1 ánsia qrle impaciente encierra triste el corazón liumano; luz d~ misterioso arcano, ...-aga sombra celestial; mezcla de bien y de mal; bÍ eres eri iíii corazón la eterna tevélaci6n de mi espfritu .ihrnortal. - . ,. ,. -.. _ ..... _, ..... i IÍÁBLEMOS DE RELIGIÓN 1 Sí, amigo mío, querido lector; en cuyas manos por casualidad; ó mejor, por ~pecial disposición de Dios, lia cái~o ese papelejo, hablemos de religión; siquiéra esta vez, siquiera por un cuarto de llora, siquiera tinct> minuto& •• ~. EL BIEN PARA DOS. ·¡ Es tan corta la 'yida,! ¡ Es tan rá- ro no solo por lo que interepido el pttso de'la muerte! ¡Es tan sa tu suel'1te 'eterna has de ocu- ·serio lo ·qt'le ·se viene después! parte de este punto, sino aun por ¡,Crees 'en . Diog1 - Paréceme lo que mira á tu'bienestar tempoque sí, rríe contestas con mal hu- ral. 'fienes deberes que cumplir 'inor, como ~i 'la pregunta foesc como homb,:e, 'como ciudadano, 'una impertin~n.cia <le ·mal gusto. como esposo, como pad're-, y esos itTienes a.hn·.·a·1 Talvez me dirá.s d_eberes ~myo c\línpl_imien~o c¡1• que te ñas o·cupado muy poco de ~tttuye el ·orden sódial, la paz oella. Pues 'bien, te diré colodin- ' més'tic~ y el sosiégo del co~ , dome por u·n momento al ni'v<il I no 't-e 16~ 'en'sefiarán j~i en el e 1de tus du as y de tu descr~imren.. nó, ·dohde maltas las horas; M n to; ¡ puede que exista Dios! ¡ Poe- el rctluu, 'ddnde exMtas ·tus pasrl>- , de que 'ten'gas alma! ¡ Pu'ede ·qúe ~~s po~r. ·co~~l'~_·qn~ . -~~.- !ª'~• ~dós . haya o'trá vida! ¿ Y no váte 1n pe- cuartos, m , é·n el ~arrto; °'ond~ , na d-e que te detengas ,. un mo- ifrriesgas 1tu hacienda, t~ honra y rnenlo en resolver estas 'furmida- 'tu almá. Esos 'debere·s 'nó \\ lo~ bles cuestiones1 Oyerne, pues. enseña'ra el libro perve'rséf, que Para 'tranquilizar tu alma-, para solo hala-ga. las grocer'ías {e ·, .t'.6 , asegurar tu suerte, hahle'rnos de 'carne; }ll el p'erióu'ico impí . 'qu1 e religi6rr, ino es ·verdad, amigo solo te predica 1la teveldía _ n'tra mfo1 hablemos 'd'e -religión. la au'toridá'd de Dios y de~ ley, ni el falso amigo, 'que no ·sa~e n'1ás ·que azuzar tus malos instintos. Para aprenqer esos deher.e~ poc? v,ile iá ens·eñanza de la Universidad 'ó la de los libros de ciencia hu1~lirna. Se _puede saber mucha i Y -de ·qut o't r~ cosa. pudi~'ras ocuparte que 'te fues·e más personal y µropia y 'que tu'vies·e paril tí 'mayor impor'tanda1 Nada de lo que en el rrwndo ocurre es 'tan tµJo ni dep:en'de tanto de tí co·mo tu proi,ia aftha. Sin ti seguirá su ·curso la pol'itica, sin tí µrogresa:- rát1 la industria y la ciencia; sin tí s·e t"nantendrá á igual ill\ura el co ,rsercio naóiónal; h as ta sin tí se sostendrá tu casa, y hastá, por 1nuy doloroso que re sea peilsarlo, sin tí se pasará tu muger y vivirá o tus hijos. ¿ Por vent.uhi no vives tú sin notar ya la falta de tus -abuelos y ascendientes1 t ◄:n cuanto haJas cerrado los ojos á la vida, se llorará únos días tu mu erte, se recordnrá con ternura tus palabras, se hará frecuente rnención ~Je tus actos. ~i hasta habrá qllien · te cón:-er\'e e11 su corazón como un dulce recuerdo. Pero aun el\ el prof)ÍO día de tu muE:rte el Sol liará sti curso aco~tcam brado sin apercibirse de tu falta; las gentes Bullirán como si empre en sus negocios sih notar el huéco ctue has dejado; y pocos Míos después los que más te han amado .• ~ reirán, divertiranse, celebrarán 8US fiestas y regocijos, oxaciamentf3 botllo si tu no faltases de este rtittri· do, como si nunca hubiesen llorado~ En tahto es cierto, ciertísimo tjli«! bada tiene iniportaricia verdadera. pára tí sino tú, que nada debe inieresárte sino lo tjtia á tí propio se refiere. -¿Quereis hacenhe egoísta 1 mé dirás.-Egois• ta; sí, amigo o:iío, egoista y avaro de tu eterna felicidad; y ¡ ay de quién no empiece por íµir~r Jas cosas bajo el púhto d~ vista de este sublime egoismol ¡ Ay de <1uier1 no empiece por mirar pri~ rt~ero por su propia alnia! Todo el mundo. prescind.irá de ií, amigo mío; poi· fuerza habrás de pregáin• dir tú de todo el mundo. De !jbierl nunca podrás prescindir será de la muerte, de Dios y de tu propia. alnia. A hora bien. Para ilevar á esta en compleia seguridad sólo hay un guía qu_e gépa el cafuino: es la religión. Hablemos, pues, de reti • gión, que es lo más esclusivamerite tuyo. 1,N o es verdad, amigo mío! Hablemos de religión. ¡ físic a, mucha hi "~o~i¡r, f!1 llchas~,leyes1 fo'1cha med1e1na y mu cnas ma\ e'r:1áticas., y ~er u'n ignorante en la •e iencia de esos deberes, y . safier hlellOS que Ull IIÍ 1 00, meÓOS ·que l_a rn'ás a'trazada. mujer·. E'sos deberes 'solo hay una ciencia qt\e los enseñe: la ciencia éle la religión. Y al que no posee esta, in-- disµensaole cün1cia iQué le impor'tara saoe'r la8 demás? ¿Qué le i1npor'tará ser buPli trabajador en un arte ú oficio si es mal padre1 ¿Qué le valdrá ser farnoso médico ó a~ogado si es perH,rso espóso1 i Qué le servirá set niat\3Waático ó astrónomo sutil si es írifiél ' c-ristia110 i No liáblo va de tu suerie eterna, que eso es to prir\cipal; pern átlrl tu bienestar te.mporal depende, de este putHÜ~ Porque no es rnás reliz en e. te mundo el más sahio; el más rico, 6 el más poderoso, sino el irlás blieno. i Y <i,uien ha de e~señarte á serlo sin la religión? iPor qué iio habiamos,· pues; de hablar así tú y yó, á solas lós dos; unos bteves morrierltos de reljgión? Hablehios, pnes; de reli~ión, iºº es verd,ad ami~o mío? Hablémos (fo religión. Per;o aun cuándo t1°diéses sin religión conocer t~s deberes, es ábsolutámehle cierto qúe sirl re• ligión no poddas practictflos. Y deberes que sólo se cotlb<!en y burlca sé practicarl, no ili.rfen más que para darle al cbrazóil mayor ~esas ociegd y remordimieriio. N ecesitcJs, pues; dé lá religiorl. papráctkarlos. ¡,Sabes portjué7 Oye· oie; y me darás la rázon. , , El curriplimiento del deber es a teces espjnoso y iop~ con vati~s dificultades. Para cumplir ciirios deberes ~s hecesario vencérse á si propio; teHcer fespetos humanos; vencer iHiereses pérso• nales; resignarse á ittjtisias pétse.:. cuciones. Y para vetiber estos enemigos se hace , pr~~!so_. l~.clia~, y para luchar en ~stas luchas es necesaria cierta fortaleia y buen temple de ánimó y esta forialefa y buen temple de ánimo no los Há sino la religión. Desengáñate; ami¡o; sin reli7 gión, y religión.'firme y probada, es Ímposffifo 'siqüiera 'atajar Ull mal deseo, perdonar u'na injuria, abstenerse de 'una ve'nganza, etc. . La ·condición del 1li'ómbre es de suyo inclinada poderosamente al ma1; para obrarlo .hastale un pequ'efio impulso, ¡ca! sín impulso • . •• •• 1 ,~ '"" s1q01era:, por su propio peso se va á 'él·, como 'el acero á \ú'n j,oderoso )ñ1an. Mas para ap~·rlia'rse_ del mal -y para . dirigirse al ñfen·, ¡~bl ¡coá'n'tos esfuer~os són n"ecesari. Concejos, phfoep1 ios, temór', 'éspe• ranza, toqú~·s 'in'teriorés d'e Dios, todO', todó se nece'§i1ta·, l 'a'u'n ·ave• ces es 'ián r'et>'elcle nüestra sdberana voluntad 'que na.da de ºes1 t9 b-.- ta. Dime·, pues; estos ·aukniawes que nec·esit as para ó&tar el bien y e\rit~r el mat; 'estos c·o'rftra·pe_,. ·:· •'· con q' nas de eq~ilib'rar el des~qtli. ..-: -· librio de tu có~rómpida ~a't~l'aleza, e'sto's co't'.t'cejoS', es\ós .ali"é"r1tos, estas ·espe'ranzd del cielo·, estos ·temores <fel í'n'fie·r,fo, es'tas ilustraciones de Dios, e$tas aldabadas de su gracia, •iquien te las proporcionará sino 1~ ·religión; ünica que las p'ósee? 'Con tan füer·te atracción para el mal. :Y . lan escasa atracción pár'a el bien·, en medio de la brá~a ole'adá de ~sie mu·ndo, amígo 'n\fo; eres hombre al agua sin remedio ·si no te mantiene á flote 'ó no te saca á la orilla la tnano de la Religion. Te hundes, te 1iun<.ies sin ese celestial salvavidas. irnp'ort a; pt1es; practicar la religi'ón, y para esó importa antes conocerla. iHablemos, pues, de religión; amigo mio1 Sí, hablemos He religión. i>uedé ser que conozcas de ella )o ~oflciente para tu uso particu. lar~ púede ser no 'obstante que nd la conozcas cómo <lebe ser cono- ' cicli en el día éfü hoy. Distintos son los cleberes oel ciudadano en tiempo de paz 3-en tiemp~ de gue0 rra. En tiempo oe paz hástale estarse muy tjuiet9 en su ca~~-y tener á ciehas horas bien athrncada la p.uerta de ella; eh tiempd de guerra· se le hace hecesario ademas provee~se dé liuena arméi y buenas.: rirnnfoioqes para, s_i se ve . a~acád,~; .. d~fehaer_la.s~ . A.~li~~ el caso, D1stmtos son los deberes del católici ei:i tiemP.QS de paz ó erl tiempos tia ~ersecuclón. En aquellos; , háá'tái. conocer de su fe lo preciso .pala cumplir sus pre~eptos; eii estos, tocale además estar enterado de ella para saber sos~ tenerlá contra sus impugndd_ores. ¡Qué vergµenza! ¡Crees en Djos, y no '.sahe,. qué respohd~~ . ~ quien te llárha poi· estó . lli~nte_cato! ¡Crees en 11 Iglesta; y ho hallas un tapaobbas para. el insblente . 9ue por esto ti llama neo! ¡Observas, quiza iliüy al pormenor, todos los Mai:idathienios; é ignoras de qué modb se resjibnde allibettino que se üiofá de ellos! fY tú eres católico 1 Sí, lti eres, poore amigo mio, pero no como conviene serlo hoy; eres soldádo; pero soldad~. desarmado en medio de enemigos. Y soldado desarmádo en medio de · enemigos es soldado vencido y prisio.nero. . -Ya lo veo, es necesario instruirse algo ttn ~sú ébsas ; . ; pero

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