.. ,. .., .. PIJBLIOACIOr SE~tlNAL DE (1Lto11 LOS AllUUCH1trros. Bajo los au.spici~ del lltmo. Obispo de la Diócesis. AYACUCHO, AGOSTO 4 DE 1894. m;otJo~ l vados que no respiran sino odio, Desíg11alos Jesucristo á. fin de sal insipida que no sirve pm·a __12_.J..l_JJ_íe_l_l,_ P_ll_~_a_·____ venganza y ruina, hará seres ed,l- qu~ velen como fie_les centinelas, nada, sino para ·ser arrojadtl NUESTRA PAL.ABRA. Consecuentes al programa conocido y al fin que nos hemos impuesto, nuestra palabra ha de (i¡er iempre franca, sincera· :y desinteresada. Ninguna cosa habrá que portmbe (así lo esperamos) la .obra c'omonzada, por que es obra de bien y ~· lud para to<los. Se ha dicho que es menester hacer el bien y al intentarlo os por que t•=- elnos fé, esa fé vHia , ardiente de f,odq lo que tiende á elevir á l '" ombres por encima del ijivel vulgar y apasionado. Cf mu ., e!l ' esta esp-ec· e c~e i ; b. 1 l reacc on y cnm 10 regcner~q r, porque es un hecho de la hist<>ria de todos los pueblos: de la trcrra y de todas las l ocas, que á esa ley de decadencia y enerV'l icnto en que suel )n caer lo~ bnmbres, hay otra ley que los u i[;·; .~ 1 "al)·t•1r• .. n ~ fl''C"' ' 11=r ,•• : • . ,,¡., . é1 1c, ~ < , , •• , (., • • ~ .l l - •· f que los ab ma, la i •dolencia que entorpece y llaterializa, apc.rtán-. dose diYigent('S de I malos hábitos que puedan degradados ó envilecerlos; así es que, do pueblos inconcientes y desviados del bt.. en camino, se les vé t<>rnarse en pue-· hios laboriosos, activos, inteligentes y gene.rosos, que no propenden sino al positivo y bien comprendido interés, á la dicha general de su patria, y del suelo don• de han nacido. Hoy más que nunca los pue• blos, las naciones extienden los brazos para estrecharse, formando la amistad de :a Repúb1ica universa(~ que aunque parezca un ideal quimérico é irrealizable; lo será un día, á pesar de los estragos que producen las pasiones incendiadas por la envidia, el egoismo y por todo ese cortejo de malas tendencias del corazón envilecido. I decimos que lo serán un <lía )os hombres formando la república urliH:. sal, porque la idea del bien encarnada en los principios católi <fo l cristianismo, se irnpondrá bi .nhechora y persu~siva en e! ~m o de todas las soci~da. darle:-.· ohlegará á los espí-ritus fue r ·e ·, ilHstrará llenwdo luz y resi >J a 1 • es á las int eligencias m ·adas Ó \'aCÍas, cicatrizando la· l e i as <le los corazones en.. fwmc ..'~ onamundo sobre ellos, bálsamo do paz, de-.amor y caridad .cadós, blandos y llenos del bien y á intento de que él pueblo santo fuera, y lto!lilda por los hombres felicidad por los demás; esto ha- de Dios no corra peligro ni sen [Mat. 5. 13]. rá ese ospfritu católico, y lo está dañado por el asar to imprevisto . Todo lo dicho hasta ~quí es en hacienao todos los días entre do los enemigos. Son constituidos favor de aqueltos que felizmente pueblos, entre hÓmbres µrot(;stan- como padres de las almas, ·que vi en ya en el í·ebaño del Señor; tes, infieles y aun deséreidos y formadas á semejanza del. Supre· pero, cerca de vosotros existen, ateos-. mo Hac ~_dor, [Apoc. 14. 4] fue- Venerables Hermanos~ otros que Como no ,freer <'f 11é esto suct~- ron 1·esr:atadas por Dios y su. todavía · no han ~ii:lo llamados á de fült.re se,;os que profo~an la fü \ Cordero, no con oro ó pl~1ta, qu,e ·fo admirable lúz d,: Cristo [I. religiosa, que los anima el mhuno ¡ son co ,rs pereceder"s, sino con Pet. f2 9.), y que están sentados espíritu de amor á la prnria, n l\· la. s,n g ,.c prccios(l de Ci"istu, co- 1 en ·somb,ra's y tinieblas dem.uerte suelo nativo; que corre por Sl1S I mo ,le w i Co·rdn·o inrn<w1r,ln1la tLuc. I. 79]; ovejas que perecieveu.fül la m1sn1a sangre~ <le .. cen- 1 y ~;n h;;/w [I. !>et. l.8], y por lo ron y que es menester qoe vosodicntc d ana raza, y que sns i..;os- 1 mismo l 'S prectso qne les <len tros co'nduzcais al ~upremo Pas• tumhrcs son id( nt.k<-u;, su:;; tunden• J ·mwvu ida lu1sta.fm·mar á Cris- tor de las almas, que es Jesús. La cías y aspiraciones igna les. Co- ; to en elll_,s [Ga,I 4. J 9]. Son pasto- ciudad del lJios vivo, la Iglesia mo n~ creer y cs¡~e~·a!· ~n este ¡ n!~ qu . swo qu~ere~ ser contado~ de Cristo, no circunscrita por Iícambw que hoy se 1r11c1a a la voz , -entrf> 1 · rnercenanos, deben co- mite alguno, tiene sus puertas y llamamiento de un corazón a- ! oocer t; sus ovojas, nutrirlas con abiertas para todos y á todos mant<3 y celoso como el del lltmo. ¡ ~1 pasto de la palabra_ ~e Dios, ~rinda la salud; tiene, pues-, la Pastol' de Ayacucho. 1 tort: le erlas con el auxilio de los fuerza qu"e ha recibido d~ su mis- , Estamos seauros qne encon· saérn.rrae11tos; y constittíyéndose mo Divmo Autor p~ra extenderse ' trará dulce y alentadora re~onau• ello..; r 1ismos m<Jdelos de la grey, de mar á mar, de día en día. el cia en los ámbitos de su dilatada y trttlamlo el misterio de la fe espacio ,le sus tiendas y lás pie• l)iócesi ; que cada una de su~ <:on li.m_)iri concienr,ia (l. Tim. les <le sus tabernáculos [lsaís. ~1y ---t\ •• L... : ,. .... ·, , ·r·1 con A , 1 ·• 11 4l!, ,.,,,. t.al suerte dírij~n el re- 52. 2J; por to cual justa y merecí• ta la voz, la llamada de su huerl bañu que se les ha co11tiado, que dame'rHe s~ 11 · n;'.i i", lltólica. :-.abcpastor, y !es veremos pronto' acer- purdun ftpt-opiarse las palabras del mos, además,~ de ªcievcia cierta carse dóciles y obedientes á sus Apóstol: Se<l imitarlm·es míos, .r:o• conocemos, que la nproximación concejos, á sus ensefianzas. mo yo lo soy de Oristo [l. Cor. tle los pueblos al munte 'de Sión I asi marchando por el camino 1 14. 16)! Por último, merecen ser debe atribuirse á la gracia divina de los buenos principios, rlel cum- i estimados c,,mo ángeles aquellos Y que es de Dios dar el incremenplimiento de nuestros recíprocos á quienes Dios envía á su pue- to al nombre c~istia.110, y en _efec.: deberes, formaremos una socie- blo para que lo cuUodien en d tb, ninguno vaJ,l Hijo si el Pa• dad, un pueblo, ejemphr y mode- cmnino [Exod. 2:J. 20], y pasand? d1·e no le lleva [I. Joan. 6.44]; pe; lo de todo lo bunno, de ]o m<>jor; por entre las filas de tos enerh1- ro tenemos también como. cierto, que sea rei;;petado y querido de gos, lo introduzcan en el lugar que es voluntad del misericorditicuantos le conozcan.. qtte le está pi'eparudo,_, q; es !a ~iu- so Dios, atestiguada por los heQue se diga de Ayacucho ¡ eh dad santa de Jernsalen, destina- chos y doctrinas de nuestro Re. allí un gran pu chio.... . . ¡ da á ·rt1velarse á noso_tros en los dentor, que los hombres deben se- • 1í,ltiw.os tiempos [l. Pet. l. 5.J. cundar su obra en la salvación de -- -, .. -- - -· ·- ¡ Siendo esto así, ved, Venentbles las a1mas. Porque al decir del "E11010N p 'll l 'i'L ,1Luno ¡ Hermanos; de cuáutas industrias Apostol, lafé p'ioviene del oir y O \J l I1 " U " • 1 neceeltáis pará escoger' párrocos, e.l oír depende de la p1·edicación ¡ y_ ?uán. asidua debe s~r vuestra de la p,tlobra, pero iCÓmo oirá1i LEC )N PAPA Xllt ¡ v1gdancw para mantenet'los en el sinó se les predica? ¿y cómo lia• l cumplimiento de su deber. N ece- brá predicadores si nadie ltJs Venerables Hermn~ws. sario es que sean hombres tales envía1 [Roro. l O. 16]. Por consiSalu,tl y bendición apostólica. ; qua les pueda convenir las pala- guie.nte os amonestamos, V ene~ ( -v l . .,, 1 bras del Señor: Vosotros sois .la rabies Hermanos, y estimulamos onc ucion. • d l luz dd mundo y la sal de la tie- vuestra cari ad, porque se multiLo que en segundo lugar Nos rra [l\iat. 5. 14.J: encendidos, de pliquen las santas -expediciones queremos encarecidamente reco- 1 consiguiente, en la caridad y celo cerca de los Indios; se aumenten mandaros, es que para el gobier• <le las almas, que no busquen lo loe;; mensajeros de Jas misericor.: no de las parroq·1ias se destinen que sea para sí, sino lo qu~ es de dias, que voluntarios y gozosos los Óptimos entre los buenos. Pues, , ,Jesucristo, dispuestos á sufrir tra- vayan como operarios á la mies Jos que son eltlvados á este minis• 1 bajos y dar sus~vidas por sus ove- del Señor y que sin oirá la carne terio, lleno, en verdad, de honor jas. Porque aquellos que, moví- ni á la sangre se hagan todo por y autol'idad, aunque más lleno, to- dos por la codicia de torpe lucro sus hermanos desamparados; á fin davía, do peligl'os y cuidados\ ca- 1 ó llamados por humanás conside- de ganarlos á Cristo: y lleven po,: balmente son aquello.3 que los ¡· raciones; se empeñan por tomar entre aquello~ bárbaros pueblos Obispos se asocian en la pastoral , sobre sí tan arduo y terrible car- la cultura de la civilización y la solicitud y escogen como sus prin- l go1 ~areciendo da lá conveniente sua-vidad de las costumbres, disi• cipales auxiliares pnra la salis- i santidad de vida y doctrina, han pen las tinieblas de la ignorancia, Da hombres facción de los que creen en Cris• ti de ser absolutamente rechazados; para que, por fin aún ellos, 1·ecito pm·a obtener la vida eterna pues, son como mercenarios, no ban por mt;,dio tle fo fé. la suertt: feroces ó depra- [L Tim. l. 16]. éntraH por la puerta, son como entre los santos [Act'. 26. 18.J ,------,.-
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