) la Iglesia Cá,edra~ que por nues1ra parte asistiremosá ella~ habién• dose dadolas6rden-es ·convenientes para que concurra el Clero, y Seminario Conciliar, y ayan repiques de campanas de hora en hora desde la víspera de tan 'Clásico día. Por último, tendréillos el honor de concurrir á la Casa Prefectu • Tal, parafelicitar al Supremo Gobierno en la persona de US. por tan laudable acontecimiento. Dios guarde á US. JuLIAN O~ispo de Agacuc1tr>- PAR! LA JUVENTUD. D lto®SJ 'll'IlUllllWlfil A\ A\~@ss. ¡Treinta años! ¿Quien me di ría Que tuviera al cabo de ellos, Sino blimcos los cabellos El alma apagada y fría? Un dia tras otro día Mi exist~ncia han consumido, I hoy, asombrado, aturdido, :Mi memoria se derrama Por el ancho panorl\ma De los afios que he vivido * , .. * I aparecen ante mí Fugiti-vas y ligeras Las venturosas quimeras Que desvanecerse ví; La inocencia que perdí I aquel vag1 0 sentimiento Que animó mi pensamiento Cuando eran mis alegrfas Las mágicae armonías Del mar,delbosque y del viento& • lle * Han sido para mi daflo En la vida que disfruto, Un siglo c~da minuto, . . U na etermdad cada año. El dolor y el desengaño Forman parte de mi mismot l el torpe materialism0 De esta edad indiferente Cubre de sombras ID.l frente I abre á mis pies un abi':3mo. . * * * Sacude el mar su melena En crespas olas rujiendo, I con vaporoso estruendo Los aíres asorda y llena. Pero una playa de arena Su audaz cólera contiene •.. · ¡~J ¿Quien huá que refrene El ,,, tormentoso océano Que en el pensamiento humano Ni fondo, ni orillas tiene? • * * ¡ La razón!... Tanto se encumbra, Tan locamente camina, Que Y/ \ nó es luz que ilumina, Sino hoguera que deslumbra, Al horror nos acostumbra, füembra de ruinas el suelo, I en su inestinguible anhelo Álzase hasta Dios, atea Con la sac1ílega idea De derribarle del Cielo. * * * He visto tronos volcados, Instituciones caidas I otras serias sacudidas Pueblos y Reyes cansados. Propios y agenos cuidados Muévenme contínua guerra, I mi espíritu se aterra Cuando, perdida la calma, Siento rujir en el alma La tempe~~d. de la tierra. • *. EL BIEN PARA Toopsb . . Cuando pienso en lo qtre füí, Hondas heridas 1·ennevo; I me parece que Uevo . La muerte dentro de mi-. No veo lo que antes ví., No ·siento lo que he sentido No responde ni un latido Del corazón sí á -él ac-udo; Llamo al cielo y est-á mud~ Busco mi fié y la he p·erdi<lo~ * * • Infeliz generación Que vas con loco atdimiento, Nutriendo tu entendimiento A espensa~ del corazón. Dime ¿no es cierto que son Vivas fos p~nas .y ardientes? ¿No~s verdad que te arrepientes~ Presa de tenores graves, De los misterios que sabes I de las dudas que sientes? * * * ~ Yo sí! Feliz si lo~rara Después de mis desenganos, · Lanzar hacia atrás los años Que el destino me depara-. Pero• ay! el tiempo no pasa-, N·i tuerce su curso el río, Ni vuelve al nido vacío, El ave muerta en la selva, ¡ Ni quiere el Cielo que vuel~·a La -esperanza al pech® mío r d.l ~S de Julio., Salud hermoso oía~ de luz y . de esperanza Que velas con tus rayos de plácido arrebol, Un mundo de valientes que al porv~nir avanza. Para gravar tu nombre sobre la faz de1 sol. Salud dfa explendent-e de gloria inmarcesible Que inundas de alegría el libre corazón; Tu luz vivifiicante es luz inestinguible Do quiera q1,1e Lu llegues á pueblo ó á nación. Y o siempre te bendigo que tu recuerdo es grato Corno el primer ensueño que brota de la mente-- Con entuciasmo santo te creo en mí arrebato El ángel que cobija mi patria, dulcemente. Tu nombre es bello nombre~ en él tu simboliza!I La libre independencia del mundo de Colón; I al fiombre que ~stubiera abyectot sublimisas Poniéndole en el alma, la dicha~ la espansión. Salud también al genio, que supo en la pelea Ganarse con su brío un timbre sin igual, 8ellaodo en feliz día la grande y noble idea La libertad fecunda que es bella é ideal Si no es un vano suefio que alhaga á los humanM Si al fin te poseemos anciada libertadQue tiemblen los gobiernos, que tiemblen los peruanos Si explotan ese nombre <le amor,fraternidud No juzg_o que haya un hombre que manche la men1oria Del <lía más solemne que pudo coronar, La patria de los Incas~- el libro de la historia Los nombres ti6nen escritos - Bolivar y La-Mar, Serán hijos bastardos los que acaHando_ el grito Que unísono resuena y al pecho hace laur; La libertad traicionan; cometen un delitoLa Patria entonces á esos, los debe maldecir. Quien es el ser estraño que en un hermoso día Como éste en que el sol brilla tan lleno de fulgor; No se arr;bata y arde henchido de alegría I luego te bendice con júbilo y ardor 1 Yo veo que los pueblos cual nunca h?Y se levantan Unidos por los lazos de am?r, .fraternidad - Un himno de alabanzas, fehz, alegre cant~n Vivandote entusiasta. -¡ 8uBLil\1E LIBERTAD! Ayacucho, Julio 28 de 1894. Con mucho agrado consagramos esta sección especial; para el pueblo que casi siempre es el más olvidado; del que se habla mucho en todas partes y por el que menos se hace• El pueblo constituye la familia de los más desheredados; de los que tienen que vivir con su pro• pío esfuerzo, las má~ veces con el trabajo del día y muchas otras veces sin conseguir lo necesario para llenar sus premiosas necesidades. Kay que trabajar por ~t, atra-- 3 vindolo a un centro común de fraternidad, de unión 'y protección recíproca. Es menester que se congregue en grupos y sociedndes de auxilios mutuos, como sucede en todas partes tanto en Europa y N ort'e América, y como en otros Departamentos del Sur$ en Arequi pa hay varias sociedades de artesanos que se protejen, se au~ xilian, que hacen en común por elevarse sobre s_í mismos y se tie • n~ consideración y aprecio por ellos. Ilacen seis affos qué la soeíedad de artesanos, de aquella población, solemni~a el 2B de Julio ~on una Exposici6n Departamental, donde e) común esfuerzo de todos sus hijos, ofrece á la espectación puhlicá, un conjunto de obtas ~u todas las industrias, que hacen honra á todos los artesa-- nos, y 'á la misma ciudad donde han nacido. Quiete decir que antes el púe• blo de Are(t•iipa; se encontraba en condi~iones distintas; trallajaba stn voluntad~ sin·éstímulo, ninguno cumplía sus deberes; sus compromisos; sus obras eran incorrectas, se hacíat\ de rutina y se entregaban con a trazo y disgusto de los que ocupaban á los ar• tesanos da entonces. Hay, ~l artesano de aquel pue~ blo hace su obra correcta; bien hecha por que se preocupa de hacer 10:mejor; piensa en la medalla de oro & plata con q' se premian los buenos trabajos, en dichas esposiciones, y el artesano contraido preocupado etl i,u taller; siente el estímulo de su buen nombre, la gloria del prémio, el deseo de sobreponerse en su industria, en sus obras.~ ..••••..•.••• ~ No queremos extendernos más; basta por ahora lo que consigna• mos en estas líneas, destinadas esclusivanlente á los hijos del pueblo de .Ayacucho; aspiramos á su propio bien; pedimos sólo buena voluntad; la buena voluntad, que• branta los obstáculos; ella es la verdadera palanca de Arquímedes; ton ella se le~antan los mun• dos; sin ella el hombre se a nula~ se hace extéril para el bién, y coQ mo el hombre los pueblos, se inutilisan, y desapareéén pobre y tristemente. OnsEQuio.--El lltmo. Sr. Obispo ha costeado la impresión del presente número , prospecto, h,,,a.i ciendo porque llegue hasta el ultimo de los pobladores de su Diócesis; con este motivo se han impreso algunos cientos de ejempla.- res; así será leido por una gran parte. * :lf, * "Et BIEN p'ARA Tonos". - La publicación semanal de este peri6dico, deseoso de interesar á todos, ha señalado en su plan general secciones varias; para el Clero; para el Hogar, para la Ju. ventud, para el Pueblo; Seeci6u oficial, Literatura, Ciencias, Ar-"" tes, lndt1Stria, etc. ·- - ------
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