CAPÍTULO 9 MINERÍA ILEGAL 1. ASPECTOS GENERALES El Perú esta históricamente conectado con el quehacer minero. Su evolución macroeconómica siempre ha estado ligada al desarrollo primario de esta clase de extracción de materias primas exportables. Es más, el crecimiento intermedio actualmente alcanzado y sostenido de su producto bruto interno, que lo coloca en la condición de economía emergente, depende en un relevante porcentaje del ritmo y vaivenes de la actividad minera. No obstante, esta importante actividad no ha podido sustraerse de la afianzada informalidad e ilegalidad que actualmente caracterizan al país y que trascienden a sus indicadores económicos. Como bien han destacado los analistas especializados: El Perú es un país minero con un amplio potencial geológico. Nuestros minerales tienen gran demanda en mercados internacionales, como en Europa, Asia y Estados Unidos. Sin embargo, una parte de la producción proviene de actividades informales e ilegales, estas han ido expandiéndose a lo largo del territorio nacional (Benavides, 2016, p. 32). Ahora bien, tales características han adquirido en el presente un significado especial debido a la formulación e implementación de políticas y programas internacionales e internos dirigidos a promover la preservación del ecosistema nacional, sobre todo en aquellas zonas de la geografía peruana que han estado tradicionalmente expuestas a la activación o ejercicio de desordenadas concesiones y prácticas mineras. En dicho contexto, la experiencia compleja y dramática de la minería artesanal, informal e ilegal ha cobrado especial significado en el caso de las masivas prácticas de extracción aurífera de tipo aluvial, que se han asentado y proliferado desde las últimas décadas del siglo pasado en la 145
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