Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

CAPÍTULO 2. MECANISMOS DE COLONIZACIÓN Y RELACIÓN CON LAS UNIDADES ÉTNICAS 51 Los últimos años han visto discurrir nuevas perspectivas para la comprensión del Tahuantinsuyo; aunque no me es posible, por la naturaleza de este texto, una larga explicación aquí, será necesario precisar un punto de partida: podría ser 1946, fecha de la edición del estudiosíntesis de John H. Rowe, devenido clásico (aunque lamentablemente nunca editado en castellano) y ciertos aportes que pueden entenderse fundamentalmente desde esa fecha: a) el progresivo desvelamiento de la realidad multiétnica que el Tahuantinsuyo casi llegó a ocultar; b) la mejor precisión de algunas de estas unidades étnicas privilegiadas en la documentación y en el trabajo arqueológico (i e Huánuco o Chucuito), lo que facilitaba su contrastación con el Tahuantinsuyo (cf. Murra, 1968, 1972 y 1975; Morris, 1972 y 1973; Morris & Santillana, 1978), y c) la comprobación de que los criterios empleados para hablar del Tahuantinsuyo no podían elaborarse solamente a base de las crónicas clásicas, sino a partir de una numerosa documentación administrativa y judicial. Dentro de ese despliegue no puede olvidarse una confrontación quizás sutil entre hipótesis que buscan una mejor explicación de la articulación económica del poder y del uso de recursos: la del múltiple control ecológico (Murra), frente a la diferenciación de la costa como un universo económico diferente (Rostworowski), o también entre el predominio de un sistema recíproco y redistributivo y la presencia de un régimen de mercado entre unidades étnicas casi concebidas como entidades feudales 52 . No es posible sin embargo, lograr aproximaciones mejores en torno a la articulación de un mosaico étnico andino poco preciso, con el poder centralizado en el Cusco durante el Tahuantinsuyo. Las precisiones habidas han incidido sobre el aporte de este en lo que se refiere a la 68

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