Cognición, neurociencia y aprendizaje. El adolescente en la educación superior

humano literalmente madura y crece hasta la adolescencia. El lóbulo frontal termina de madurar como mínimo a los 14 años, y los humanos somos los animales que tenemos la infancia más larga. Eso es sumamente contra adaptativo, porque exige la presencia casi constante de un adulto que lo supervise. Así, el mayor crecimiento del cerebro obligaría a una infancia aún más larga, lo que sería muy costoso en términos sociales. Por otra parte, el cerebro mismo es el órgano más exigente en términos de energía para la alimentación del cuerpo humano. En términos proporcionales, el cerebro consume 80% más energía que el promedio de los otros órganos, en proporción a su tamaño. Esto obliga a plantearse una pregunta crucial: ¿por

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