Juan David Echeverry Tamayo 459 En la misma línea, Angela Davis en Mujeres, raza y clase (1981) ofrece un análisis crítico sobre la intersección de género, raza y clase en la lucha por la igualdad. Aunque no es una obra de ficción, el enfoque de Davis ha influido profundamente en la literatura contemporánea al proporcionar un marco teórico para entender cómo las mujeres desafían las estructuras de poder desde múltiples frentes. Su trabajo demuestra que la resistencia femenina es multifacética y está profundamente conectada con la historia y la política. Así, aunque ubicadas en diferentes coordenadas los trabajos de estas escritoras no se distancian de las ideas expresadas por las autoras peruanas y mexicanas tratadas anteriormente en el texto, denunciando los elementos estructurales que constriñen la libertad y desarrollo de las mujeres en diferentes periodos y territorios. 3. Sexualidad y autonomía corporal La sexualidad y la autonomía corporal son temas recurrentes donde las autoras exploran las experiencias y los desafíos relacionados con el control del cuerpo y la sexualidad. La estadounidense Maggie Nelson, en su libro Los Argonautas (2015), aborda la sexualidad y la maternidad desde una perspectiva profundamente personal y a la vez teórica. Nelson explora la relación entre el cuerpo, el deseo y la identidad, afirmando que “el cuerpo no es sólo un objeto, sino una forma de ser en el mundo”13. Su trabajo refleja la riqueza de la experiencia femenina en relación con el cuerpo y la sexualidad, ofreciendo una visión matizada de la autonomía y el deseo. Igualmente, Jia Tolentino en su colección de ensayos Trick Mirror: Reflections on Selfdelusion (2019), examina cómo las presiones sociales y culturales moldean la identidad femenina y la autonomía sexual. Tolentino, con un estilo incisivo y crítico, analiza cómo la cultura contemporánea influye en las percepciones de la sexualidad y el empoderamiento femenino, destacando que “el feminismo no es una marca de moda, sino una lucha constante”14. Para el caso latinoamericano podemos mencionar a Giovanna Rivero, Guadalupe Nettel y Samanta Schweblin, cuyo tratamiento de la sexualidad, el deseo y la autonomía corporal se aborda de manera distinta, aunque con puntos transversales que permiten trazar elementos comunes en todas sus narrativas. De esta manera, Rivero se enfoca en plasmar en sus obras las violencias no pasivas a través de una escritura fantástica y erótica, sin dejar de lado temas escabrosos como las sexualidades incómodas. En comparación, Nettel plantea personajes atravesados por formas de violencia mucho más sutiles y multifacéticas15, donde si bien el cuerpo ocupa un primer plano, este se encuentra fragmentado y en movimiento continuo en una especie de cartografía dividida en segmentos de interés. Por último, Schweblin realiza un diálogo con lo siniestro, por medio del uso de escenas cotidianas que desbordan lo 13 Maggie Nelson. Los Argonautas. Madrid: Tres Puntos Ediciones, 2015, p. 78. 14 Jia Tolentino. Trick Mirror: Reflections on Self-delusion. Nueva York: Random House, 2019, p. 112. 15 Paula Daniela Bianchi. “La fragilidad de las fronteras corporales en la literatura latinoamericana del siglo XXI”. En: Revista Chilena De Literatura, N. 101, 2020, pp. 72-73.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx