Berta Wexler 216 textos de del XXI la presentan como de carácter varonil porque participó en la guerra, de acuerdo a lo patrones patriarcales sustentados a lo largo del tiempo, que colocaron sólo al varón con la fuerza necesaria para ir a la guerra. Las mujeres debían dedicarse a la maternidad y la vida privada. Sin embargo Juana traspasó ese cerco y participó en las batallas del Ejército junto a Martín Miguel de Güemes y con el General Manuel Belgrano en las zonas del Norte Argentino y el Alto Perú. Manuel mantuvo contacto con los universitarios Mariano Moreno, Bernardo Monteagudo y el militar Antonio Álvarez de Arenales, colaboró en la revolución de 1809 en Charcas, ayudó a los indígenas para no prestar apoyo a las autoridades hispanas y perseguido debió esconderse y abandonar la familia. Los españoles después de unos meses aplastaron a los rebeldes de los dos levantamientos de Chuquisaca y La Paz, ordenaron detenciones y ejecuciones. A partir de este momento la acción militar de Juana se ve unida a la de su pareja. La ciudad de Chuquisaca proclamó en 1810, la adhesión a la revolución de Mayo de Buenos Aires y se acercaron a las filas patriotas. También adhirió la ciudad de Cochabamba y Manuel Asencio Padilla se puso a las órdenes del caudillo Esteban Arce y luego del General Manuel Belgrano, quien lo designara como Teniente Coronel. La primera batalla ganada por Antonio González Balcarce de los patriotas de la Primera Expedición Auxiliadora al Alto Perú (enviada desde Buenos Aires) fue en Tupiza, la Batalla de Suipacha. Se conmocionaron todos los pueblos de alrededor con este triunfo. Hubo muchos realistas muertos y Castelli al llegar a Potosí con un juicio sumario, hizo fusilar a Nieto, Sanz y Córdova cuestión que el pueblo potosino vio con desagrado. La primera gran derrota de la revolución fue el 20 de junio de 1811 en la Batalla de Huaqui con el General Goyeneche, el gran triunfador46. La soberbia militar permitió a los españoles generalizar la guerra por la independencia que costará 14 años de sangre con miles y miles de pérdidas humanas soportando los patriotas los peores castigos conocidos, aunque en ambos bandos fueron grandes las pérdidas y matanzas. Actuación junto a su esposo Manuel Asencio Padilla sitió a los realistas que ocupaban Chuquisaca con 700 infantes y un centenar de jinetes, los venció en Pintatora el 24 de febrero de 1812. Obtuvo así pertrechos, mulas y reorganizó la fuerza hacia Chayanta y Porcos, pero un jefe español lo derrotó nuevamente y debió retirarse a la región de Guayanoa. Fue cuando Goyeneche mando al cura José Moreno Roncal de Chuquisaca para sobornarlo. Le ofreció asensos en la iglesia de Ravelo, Libro de Matrimonios de San Miguel de Moromoro el 15 de mayo de 1799. Con la fotocopia del Acta original obtenida por el Ing. Hugo Canedo y entregada al Archivo Nacional de Bolivia de Sucre. 46Alejandro Ravinovich, historiador argentino, estos últimos años ha cambiado la historiografía tradicional, trata de estudiar las batallas a partir de los informes de los combatientes, caminantes de miles de kilómetros por terrenos desconocidos, los soldados rasos, sin armamento adecuado, “que ni bien comenzó el combate se generalizó el pánico y en pocos minutos 6000 hombres revolucionarios huyeron de sus puestos de combate y dejaron abandonado gran parte del armamento”.
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