Cartas a mi hijo : psicología de la mujer

L. Larriva de Llona lar ni un s·egundo, mi vida por ahorrarte un pequeño dolor; y a quien pareciéndole poco el sacrificio de una vida, desearía tener muchas pai:a vol verl&.s a dar de igual modo; yo, tu madre, querría verte muer– to mil veces, antes que·mirar tu frente, hoy tan pura, marcada con el oprobioso estigma del criminal .... .! Bien sé que el Mal es el Señor de la _Tierra; bien sé que él reinado de la Virtud no es de este ·mundo; no te aseguro, pues, que siguiendo mis con– sejos encontrarás la felicidad tal cual la entiende la · gran mayoría de los hombres. Que esto no te arre– dre para seguirlos. . Yo, en cambio, te garantizo otra felicidad, menos deslumbrante, tal vez, pero .más positiva, y es la que te proporcionará siempre tu propia conciencia. _ Cuando veas,- que lo v erás muy a menudo,– la moral pisoteada, bo lla.do el bien, ufano el vicio y el crimen · victorioso, acógete a ese sagrado para. que no te desaliente tan odioso espectáculo, y no envidies jamás la efímera dicha del malvado. La existencia es tan corta, mi querido Carlos Adolfo, tan corta, tan corta, que si bien la midiéra– moE", nos importarían muy poco así los goces como las penas del mundo. Tu empiezas ahora el camino de la vida, y los años que cr<¡¡e~ tener delante ele tí te parecen nna eternidad. · Cuando te halles a la mitad de la jornada siquiera y vuelvas la vista hacia atráe, te asowbrarás de la rapidez eón que han volado las horas. ¡Quiera Dios que entonces pue– das contar el número de tus días por el de tus bue– nas obras, aunque también vayan ellos marcados por los . dolores y los desengaños! No recuerdo quién ha dicho que la humanidad puede dividirse en verdugos y víctimas. Si tan des– consoladora proposición es verdadera, quiefo yo que tú pertenezcas al número de las segundas y no al de los primeros. · Para ser bueno, hijo mío, comienzá por ser reli– gioso. La religión, considerada en principio, el reconocimiento de un Ser Divino, es una necesidad imprescindible de todas las épocas y de todos los -- 18 -

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