Cartas a mi hijo : psicología de la mujer

Psicol ogia d~ la muJer ~aciencia ponen a prueba como lo haría el pecador más empedernido. No se acercan al Tribunal dela pe- . nit.9ncia para acusarse de sus pecados sino para acu– sar los agenos. Y ~i de algunas faltas se cónfiesan, es teniendo el cuidado de atenuarlas con tal o ·cual razón. Una de esas, contó en cierta ocasión a su confe– sor, tales cosas de su marido; revelóle con tal lujo de detalles sus extravíos creyendo, sin duda, disculpar los suyos por este medio, que al concluír díjole el sacerdote que pacientemente la había escuchado: -¡Harás tal penitencia por tus pecados y tal otra por los de tu marido. - ¿Qué dice usted, Padre? ¿Por los pecados de mi marido?- Claro, hija, te has confesa– do por él, justo es que por él pagues. Tipos de éstos hay que, cuando delinquen gra– vemente, tan gravemente que su conciencia, por lo general muda, les reprocha con energía su delito– van a buscar un nuevo confesor para ·que las absuel, va de él; y regresan donde su director acostumbrado 1 libres ya de ese comején y sin ten.er necesidad . de hacer alusión a aquel pecado. De esta manera no pierden nada en el concepto de su confesor habitual ¡Qué tales conciencias tan acomodat.icias! Pseudo be~tas conozco yo que, prest.an dinero a las personas necesitadas con un in.t.erés usurario, merced a ·cuyo ilícito negocio quintuplican su capital en poco tiempo; y todavía creen o a pa1~en tan creer que con ello favorecen a los desgraciados. Por cierto que no se acercan, ta·mpoco, al tribunal de la peni– tencia para contar a su confesor tan singular modo de practicar la caridad. Y me consta, asimismo, de una señora que pasaba por santa, y a quien fué a consultar una desdichada que, a consecuencia de un deslfz se hallaba en la más crítica situación, que el consejo que le dió, fué el de que llevara el fruto de su falta a un hospicio de huér– fanos. Según su opi'1ión lo. más importante era evit"ar el escándalo. Era esta señora, según se ve, una discípula muy a.provechada de Tartufo y sin duda, decía como él: _:_185- Z,f.

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