Cartas a mi hijo : psicología de la mujer
• 1 Psicología de la mujer ¡Qué amargns y dolorosas reflexiones no sugie– re esta trágica historia! ¡A qué consideraciones no se entrega el pensamiento ante este ejemplo terrible de la transgresión de las más sublimes e imperativas leyes de la naturaleza! - Pew esta historia no acusa sólo fri volid?td, - me diréis, vosotras hijas mías, - acnslt maldad y has– ta ausencia completa del sentimiento maternal, del sentimiento más imperioso del alma femenina. -Es que, eso es lo que sucede con los vicios y con las pa– siones de todo. género, os con testaré yo, que se ve cómo comienzan, pero no es fácil adivinar hasta dónde arrastrarán a las almas débiles, ni en qué ab.ismo de perversidad o 1 de infortunio podrán preci- pitarlas! , / . \ ·I
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