Boletín del Centro Científico del Cuzco

• "' -45- '"ª llena \odo el ámLit~ del valle ~e meacla~ lA algnznr~ d~ loa \lájarOS q Ut cruzl\n el inre, los gritos del arr1erú y el SOUJ<lo c1.e }a esquila de las recuas n.umerosas que recorren este frng.. 1<0 cannuo; todo bajo un cielo ard1eute que dtirrama ton-entea de luz que esta– llan sobre las ugnas y ltis espumas, sobre las hojos de los árboles abrillantadas por e! vapor, subre las siluetas oscurns de los pica– chos de formas fautáaticas tscalonadas en las fal<ll\s de awbas ri– beras basti\ alturas inmensus. Cun Hnadquiña, á tres leguas de Iotihuatana, principia la provincia de la Convtncióo y ese cordón de haciendas esparcidas t>n las vegns espaciosas que presenta el valle al salir de la cordi– llera, y cuyos cultivos escalonados en los flancos de la si1-rra 6 me– dio ocultos en las qntbradas transversales, aparecen ent1e el folla ji! denso de la selva tropical, interrumpido aqui y allá por el clara de los cocales, por las chacras donde ondulan las ojas brillantes del plátano;. do1ule el cacaotal desplega su rojiza espesura y los c1\uaverA.les su claro m11tiz amarillento que contrastn con anchns franjas dti pastalt's que descienden de la.s cimas y faldas de las montañas basta el fondo del valle en que el caudaloso rio descri– be sus inmemas curvas. La. presencia de estos pastales y el mucho bo sq1te talado para los cultivos, hace que el clima del valle de San· la A.na 6 dt:! 1,, Couv.rncióa, sea el más sano y el menos húmedo de lo s de l a región trasandina. El valle do Santa. Ana se extiende desde las vel'tientes de la Cordillera basta 1 a confluencia del río Y aoatili. <lon<le te1 mina la. parte poblada del valle. En este trayecto de 30 leguas itinera– rias, están las renombradas haciendas de Huadqniiía, el cañave· ralfmás antiguo del valle, Huiro, ¡Maranura, Santa Ana fundada por los Jesuitas, MI P·Jtroro, Pintobamba, Echarnte y la Misión 6 .Cocabambilhi. Por ambas márgenes desembocan en el Urnbamba ríos importantes que recorren quebradas espaciosas y pobladas; co– mo el Lncuruayo qne nace en e! cerro Panticalla y forma el valle alto de Huiro y Huayopata, gran centro productor de excelente café; y la quebrada de Valdivia que nace en la Mesa Pelada y riega. los cnltiv1>S de coca y los pastales de Chaco con delicioso clima tem phldo; estos río:; entran por la derecha. Por la izquierda., donde co– rre la Cot·dillera principal, los a.fluentes son en mayor número y más Mudalosos. Allí Al r ío Huadquiüa que nace en el Salccantay, por su valle de 15 legn.is de desarrollo, corr~ un camino que comu nica. l~ provincia c on el A purimac, el rio de Choqqnechaca 6 de La TRbladii por cuya quebra'da ae trafica con Vilcabamba., la ' ro·

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