Boletín del Centro Científico del Cuzco

-43,,- lin1H<1. liqt11 e1 no 11¡mquenndo la base ue la cordillera ha abierto su lecho entrn los terrenos primitivos de los Andes y las formacio– nes seO.imentarias que se recuestan á sus faldas . A partir de Ollantaitambo y Panticalla la cordillera toma rumbo franco al O. y desprende en sn dirección primera un ramal en el ql!e .!e .a~zau ll)s nevados de Lares y los altos picos de Condorsencca y Mesa Pe lada,región donde se ostenta la m¡),s grande profusión de altos neva– dos que son una barrera fragosa para comunicar con los valles del lado del Norte. Es sugestivo observar que á oada desviación nota– ble del eje de la col'diller'l real corresponde un ramal que lleva su dirección primitiva, abriendo un valle que es una cuenca hidrográ. fica qne sigue todas las mollificaciones y dirección del sistema oro– gráfico del ;nuevo ramal. Hemos visto en el Ansangatt:: formarse <los rama las y los valles por dando corren el Paucartambo y el1 :Marcnpata. En el dti Panticalla qne ocupa el punto medio de Ja gran cnrva que formn. la cordillera de Occidente ú. Oriente eutre el Ansangate y el S,tlccantay, otro coloso de proporciones hasta ahora no biau apreciadas, se forman los valles de Yanatildi y el Occobamb,t, entre el ramal que desprenden los nevados de Lares en dirección Norte. Hasta la vega de Chilca, al pié del nevado de La Verónica, el río acompaña la direccióu do la cordillera bordeándola; pero en adelante la embiste de frente y la corta tran11versalmente con rum bo al NO. dando origen á lo que pueile llamarse el cañón del Urn bamba, como -;I famoso del Colorado en los Estados Unidos; una estrecha garganta de erosión á través de las rocas cristalinas de las entrnilas de los And<>s, grieta que tiene una extensión de 16 lt>guas, un ancho medio de 300 metros rn <>l fondo de la cuenca. donde corre el río y nna elMación de dos mil metros entre el ni– vel de las aguas y la altura media de las cumbres que hordean la garg:¡.nta. Allí se puede estudiM el.fenómeno de la erosión en toda sn magnitud y seguir su proceso que se manifiesta por muchits huelln.s qne se encuentran á alturas enormes sobre el fontlo del va– lle actual. En esta sección se muesntrnn los más grandiosos pano ramas de los Andes cuzqueños. Con el pasaje de la cordillera principia el Urubamha medio, sección en extremo quebrada que se extiende en un trayecto de • cuatrocientos kilómetros en que el río desligándose entre los contra. fuertes de pizarra que cubren los flancos del N. y E. de la cordi. llern, cambia hrnsramente de dirección, corre tonen toso forman- · do enormes cataratas y remata con el Pongo de MainiqtH', otro

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