Boletín del Centro Científico del Cuzco
-26- salir furtivamente) por debajo de pedrones aislados, que nI pa– recer .no tubieron relación alguna con el fuerte y los puntos más iin pórtantes. , , Ht:mos· dicho anteriormente que él Pace<u-fo-tampu está situa– do e'if lti.- ci'~a de ocho quebradas, po1· las cuales la invasión y la sorpresa' poP,í'an· yentajosa y .. fuúivamente llevarse á cabo; pues bien, á la iiquie1•d"a d~ Iá"de Tantar l!\. irrupción podía realizarsS" ventajosam1:nte, poi' .<ine las sintiocidades de dicha quebrada est.á11 como sepultadas por· d'ebájo , dd Puma-orcco. Para cautelar este punto tan peligroso, aprovecharon los Incas del mismo peñasco, que tapa la visual de Mauka-llactá d Tanta?;, haciendo un pnnto !líil.i.tar inespugnable; y doude indudablemente centinelas é ins · ubiélos, vijilaudo todo el contorno, daban }µ.señal <le alarma, en el instante que se divisase la prtsencia d6 gt>ntes enemigas, sospecho– sa& ó dudosas. Protegido Paccaric-tampu por el fuerte Pu~na-(n-cco; y en po– seción de laspla.hjcies de los cerros contiguos, goz·abao sus habi– tantes de un· espaéi'ó de dit'Z 6 mas leguas de circunfe1encia, para cultivar legumbres'' pastar su ganado y ruantenersé como dueños de un pequeño reina independiente y libre de las acechRnzas de los demás rcynos vecinos; eri lo cual encontramos puntos <le seme· janza con la madre patria.' qu'e aptas de los RomRnos y desµues de los AráLes, contenía tantos reinos como poblaciones divididas en muchas fracciones territoriales. Con el objeto de descubrir' la allin1·a verdader:a de la civilización de los Tampus, hicimos algm:iás e¡;ca,vaciones, con.las noci?ncs que tenemos al respecto, para sacar algunos utensitios pei·fonecientes á In. cerámica prehistódca y otros p,osteriores; no obstante de que comparando el trabajo que los Antis emprendieron á piedra y lodo del fuerte Huatta, podíamos asentar )a superioridad artística de ros Tampus de Ollántcty; tanto por la caTidn4 de las, materias pri- 1!Yas, como por la vasta extención de un pueb,lo · grande, sepultado en 8u¿ ruinas. Era tar1le, nos faltaban h':lrr'nmientas y operarios: i:egresamos con la duda de la civilización verdadera de Paccaric– tampu, desde que no habíamos conseguido uri ' solo utensilio que nos diga, en el acto la clase de escuela y cultm'a .á. que perteneció. Los cuatro Tampus del Cuzco fueron engraridecid1)S por los Emperadores, quienes penetrados de la necesi<lad de e~tablecer có· modas posadas, ta.oto para realizar las visitas trienale3, como para todos los transuent0s <'n general, dispusieron no l'altasen:.,nunca es– paciosas habitaciones para los viajeros, corrales ó establos parn el ganado) víveres y fonaje [para ellos; ptiro .es infunda.da lá versión o >'~ ·
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx