Boletín del Centro Científico del Cuzco
-'.32.. ianto combustible, que ordt>nase el propietario actual, podría ofr~cer 'la comodidad suficíento para sacin un pl11no Pxncto; por cons1· guiente hicimos sacar un dibujo de la llamad11 plazolet~, que poi ser la más gra11~e y en actual culti'l'o de trigo, pudo chvt:lga.r I~ presencia de un gt·an pnredón de piedras labradas al modo c1clópee, de granito rojo, Inferior al del palacio de. Ccolccnmpata del Cuzco, en el cual la tradición refiere se construyeron loe palacios de hll\n– co ~capac y de su hijo Sinchi R;;kkn; y decimos inferior 1 por que no t1eµe más que una sola pue~·ta, como tórmino del gr an p1:uedón de cuarenta metro~ de largo, por cinco de elevación. La portacla.es de trabajo exquisi~o~ no solo por ln calidad de las piedras ele gramto rojo, la pulimentacióp y la unión de ellas, como las paredes del templ~ del Sol del Cuzco, siqó.también, por qua siu embargo ~el trascqrso de diez\) veinte siglos, ao conserva en In. mnmposterin. m– terior de In pórtada,unas piedraa cilindricas de moviroiento,como las de Ancas Chaca qe Piso.e, que indudablemente servían varn baCIH rodar los cablea, con cuyo iDlpqlso i¡e cerraban las puertas en un i;n;oment~ dado. Otrn puerta idéntica existo en el ángu.lo opuesto, sin duda que se1·vfa á las habitaciones intedore1 1. M1e. utra!'! que otra puerta aislada poi· umi. callejuela que se dirige corro arriba, formaría otro palacio separado, ó al meno!I un interior tnn vasto Y cómodo como el anterior. En la parte inferior de eRte terrnplén existen otros de mayor y menor dimensión ofreciendo parn la cu– riosidad del viajero, mas que la contempl;ción de lo que fueron esos edificios, hoy destruidos, la crueldad del tiempo y el ~band~no de los hombres, para leg~r millines de esfuerzos mudos y s1· lenciosos, pr.pfanados por las aves de n\piüa y las bestias, llCU– aando á los d1Jstructorea de malgastar la obra de titanes pacientes, y perseverantes. Al presente ese gran pueblo que antes se llamaba Paccaric– tampu, ha tomado, desde el ['rimar siglo de la conquista, srgún se crée, el nombre tristísimo de 11Iaiika-llact~ ó p1ieblo Qntiguo; Y peor que eso. el de Huaynci cancha, como propiedad perteneciente al Sr. D.. Ant<;>nio 1,3. Cama, en cuyos títulos llevaba ese nombra todas las. tierras de las punas, incluyéndose el pueblo de Ma1~ca Kcapac entre lo que traducido se llama corralón nuevo, parte in· tegrnnte de la finca San Juan de Taray. · Nada tiene de estr~ño qu~ una. cjuclad tan Iagendariri. y pode· rosa coro.o Pacoaric-~ampu, ·que ayer fué, quien lo sabe, la cn~a del Emperador .Manco K0apaa, sea. hoy uu bosque S!\lvaje, l?ropie· dad de un particular, conwlo 9on ol fuerteJcfo ene! imperio Sac– say Huamán en el Cuzco, propiedad integrante i' la finca Llaulli·.
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